La economía mexicana dio un respiro en el segundo trimestre del año, con un crecimiento de 1.4 por ciento, pero el dato todavía no alcanza para hablar de una recuperación sólida, de acuerdo con el Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF).
Recordó que el dato registrado en el segundo trimestre fue mejor de lo esperado, aunque el comportamiento de la actividad económica sigue mostrando poco dinamismo.
Explicó que abril fue particularmente importante para explicar el resultado del segundo trimestre.
Sin embargo, el comportamiento de ese mes también genera dudas, pues puede representar apenas un regreso a una tendencia de crecimiento moderado después del tropiezo registrado al inicio del año.
La pregunta, entonces, es: ¿qué provocó la debilidad del primer trimestre?, y si los factores que impulsaron la economía entre abril y junio podrán mantenerse.
Al respecto, el IMEF destacó que para la segunda mitad del año no existe un consenso claro, ya que algunos integrantes del comité consideran que el salto del segundo trimestre no se repetirá en los siguientes dos trimestres, otros observan señales de una recuperación que apenas comienza.
El comercio será clave
Uno de los principales factores que podrían definir si la recuperación toma fuerza será la incertidumbre relacionada con el Tratado de Libre Comercio.
El análisis plantea que resolver esa incertidumbre será fundamental para sostener una recuperación más amplia de la economía mexicana.
Por ello, el comportamiento de la actividad, en los próximos meses, dependerá no sólo del repunte observado en el segundo trimestre, sino también de las condiciones que enfrenten la inversión y el comercio.
El panorama también tiene implicaciones para la inflación. Cuando la economía crece con mayor fuerza y la demanda aumenta más rápido que la capacidad para producir bienes y servicios, pueden aparecer nuevas presiones sobre los precios. Sin embargo, el bajo dinamismo de la actividad económica apunta actualmente en la dirección contraria.
El peso ayuda, pero tampoco hay certeza
Otro elemento que destacó a favor es el comportamiento del peso, ya que su apreciación desde el inicio del año ha ayudado a contener el costo de algunos productos, especialmente las mercancías que no son alimentos.
Sin embargo, también existe la duda de cuánto tiempo podrá mantenerse esta fortaleza. A diferencia de años anteriores, cuando el precio del petróleo y la entrada de inversión extranjera de cartera tenían un papel más importante, actualmente el principal factor detrás del comportamiento del peso es la debilidad del dólar.
En cuanto a la política monetaria, señaló que la tasa en 6.5 por ciento es considerado adecuado para el resto del año, aunque su permanencia dependerá de cómo evolucionen la inflación y la actividad económica.
Explicó que el problema está en el margen de maniobra frente a Estados Unidos, ya que la diferencia entre las tasas de México y Estados Unidos se encuentra en un nivel históricamente bajo, por lo que un aumento de tasas por parte de la Reserva Federal reduciría el espacio para que México mantenga o reduzca su tasa de interés.
En agosto de 2026 los indicadores IMEF sugieren que la mejoría observada en meses anteriores perdió fuerza y que han reaparecido señales de estancamiento, aunque sin evidenciar un deterioro profundo de la actividad económica.
— IMEF Oficial (@IMEFOficial) September 1, 2026
El reporte???????? https://t.co/oG7hDWoKSF#IndicadorIMEF pic.twitter.com/GOV6cl3wCp
PSAJ