¿Qué decidirá el Banxico sobre su tasa de interés con inflación arriba del 4%? Esto dicen analistas

Analistas advierten que los precios de energéticos, los aranceles y los mayores costos laborales pueden mantener presiones inflacionarias durante 2026.

Posible recorte en la tasa de interés. Foto: (Reuters)
Ciudad de México /

La inflación en México volvió a rebasar el umbral de 4 por ciento en febrero, una señal que complica el panorama para la política monetaria del país; en medio de expectativas de un posible recorte en la tasa de interés, los precios al consumidor registraron un aumento anual de 4.02 por ciento, según datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

El aumento de los precios ocurre en un momento en que algunos expertos consideran que una baja en la tasa puede ser precipitada.

La inflación está compuesta por dos indicadores: el subyacente y el no subyacente; en el primer caso, el índice no contempla los precios de alimentos no procesados, como los agropecuarios, ni tampoco de los energéticos, esto debido a su alta volatilidad y el efecto que puedan tener en su resultado.

En México, el comportamiento de la inflación subyacente ya anticipaba desde hace varios meses que la inflación general podría volver a superar el nivel de 4 por ciento.

A esto se suma que la baja inflación, observada en el componente no subyacente, impulsada en gran medida por factores favorables, podría haber llegado a su fin tras el inicio de la guerra, que presiona especialmente los precios de los energéticos.

Ante este panorama, analistas de Banco Base advierten que recortar la tasa de interés en México puede representar un error de política monetaria; la inflación ya se ubica nuevamente por encima de 4 por ciento y existen diversos riesgos que pueden presionar los precios al alza en los próximos meses.

Además de los riesgos con los que cerró la inflación en México en 2025, ahora se agregan nuevas presiones inflacionarias: entre ellas destacan el aumento en los precios de los energéticos derivado de la guerra y las presiones sobre el costo de las mercancías asociadas al paquete económico de 2026.

Banco Base precisó que la estimación de inflación puede seguir revisándose al alza, principalmente por el impacto de los energéticos, ya que en México, los precios al consumidor de combustibles como el gas LP, el gas natural y las gasolinas dependen en gran medida de las variaciones en los precios internacionales de las materias primas.

Explicó que en ocasiones, el gobierno utiliza el Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS), aplicado a las gasolinas, como un mecanismo para amortiguar los aumentos en el precio al consumidor. Sin embargo, este estímulo no siempre se aplica y tampoco garantiza que los precios se mantengan estables.

De hecho, los datos muestran que los precios en México suelen reaccionar a lo que ocurre en el mercado estadunidense. Desde 2018, por cada aumento de 1 por ciento en el precio de referencia de la gasolina en Estados Unidos, el precio de la gasolina regular en México sube en promedio 0.22 por ciento y el de la gasolina premium 0.27 por ciento. Actualmente, el precio de la gasolina en Estados Unidos acumula un incremento de 32.08 por ciento respecto al promedio observado en la segunda quincena de febrero.

Además, para la semana del 7 al 13 de marzo, la Secretaría de Hacienda determinó que no se otorgará estímulo fiscal al IEPS. Esto significa que el impuesto se cobrará completo: 6.70 pesos por litro para la gasolina menor a 91 octanos, 5.65 pesos para la gasolina mayor o igual a 91 octanos y 7.36 pesos para el diésel. Sin este mecanismo de amortiguamiento, cualquier aumento en los precios internacionales se traslada directamente al consumidor.

Factores de presión para 2026

De acuerdo con la firma financiera Banamex, durante 2026, se prevé que la inflación enfrente diversas presiones al alza, entre ellas los aranceles, el aumento en los costos laborales y una normalización de los precios de productos agropecuarios. No obstante, estos factores podrían verse parcialmente compensados por la apreciación del tipo de cambio y un crecimiento económico moderado.

“Desde enero ya comenzó a observarse un repunte en la inflación anual, principalmente, por el impacto directo de los aumentos en impuestos que afectaron a las mercancías alimenticias”, dijo.
“En el caso de las mercancías no alimenticias, especialmente productos relacionados con vestido y calzado, los efectos de los aranceles que entraron en vigor a inicios de año se reflejarán de manera gradual a lo largo de 2026”, agregó.

Estas presiones inflacionarias podrían moderarse en parte por un tipo de cambio más fuerte, aunque este factor podría perder fuerza ante el reciente ajuste al alza del dólar en un entorno de mayor inestabilidad financiera global. También contribuirían a contener la inflación la baja en los precios al productor y un crecimiento económico modesto.

Por el lado de los servicios, indicó que la inflación anual continúa muy por encima de su promedio histórico. Esto se explica en parte por presiones acumuladas en los costos, especialmente por el aumento sostenido de los salarios.

A estas presiones se sumaría un efecto temporal durante el verano por el Mundial de Futbol, que puede generar incrementos puntuales en algunos precios. Sin embargo, este impacto podría verse moderado por un ritmo de creación de empleo más limitado, de acuerdo con el banco.

En conjunto, señaló que anticipa que la inflación subyacente registre un repunte y promedie alrededor de 4.5 por ciento anual durante el primer trimestre de 2026. Posteriormente, podría observarse otro pico entre junio y julio, seguido de una disminución gradual en la segunda mitad del año.

En cuanto a la inflación no subyacente, se espera que continúe aumentando gradualmente, lo que se explicaría principalmente por un alza en los precios de productos agropecuarios, conforme regresan a niveles más cercanos a su promedio histórico.

En contraste, prevé que la inflación de energéticos se mantenga relativamente baja, apoyada por una disminución estimada en los precios internacionales de referencia.

MVDJT

  • Fernanda Murillo
  • Economista por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), foodie y swiftie. Actualmente reportera del sistema financiero, macroeconomía, organismos financieros y banca multilateral internacional, mercado de valores, agentes y mercados globales.

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