Renault apostará por su planta en Colombia para abastecer el mercado mexicano con el Kwid, una decisión que forma parte de su estrategia para aprovechar la capacidad de producción que tiene en América Latina y atender la demanda de cada país sin instalar fábricas en todos sus mercados.
La decisión abre la pregunta de por qué la automotriz no contempla producir vehículos en México, uno de los mercados estratégicos para la marca en la región.
Sobre de esto, Jesús Gallo Villafranca, CEO de Renault México, explicó para MILENIO que la compañía selecciona los modelos que comercializa en el país a partir de su red global de manufactura y de las características de la demanda local.
“Tenemos 18 fábricas repartidas a nivel mundial, y eso nos permite identificar cuáles son los productos que hacen sentido para el mercado mexicano. Nuestra vocación no es traer 55 modelos, sino aquellos que sean relevantes y protagonistas para asegurar un volumen interesante en sus segmentos”, señaló.
Asimismo, el directivo explicó que concentrarse en los vehículos con mayor potencial comercial permite evitar una oferta demasiado amplia que termine con pocos autos vendidos de cada modelo, lo que puede complicar la atención al cliente y la disponibilidad de refacciones.
Además, Renault también toma en cuenta los acuerdos comerciales de México con otros países para decidir desde dónde abastecer el mercado.
Por su parte, Gallo mencionó que la compañía cuenta con plantas en países como Colombia y Argentina, lo que le da flexibilidad para elegir los vehículos que mejor se ajustan a las necesidades de los consumidores mexicanos.
Sin planes para fabricar en México
La posibilidad de que Renault fabrique vehículos en México se planteó en febrero de 2023, cuando la Alianza Renault-Nissan-Mitsubishi anunció un acuerdo para que Nissan produjera un nuevo modelo de la marca francesa en su planta de Aguascalientes a partir de 2026.
La iniciativa formaba parte de los planes de cooperación industrial entre ambas automotrices y buscaba aprovechar la capacidad de manufactura instalada en el país.
Sin embargo, el proyecto no avanzó como se había previsto, ya que, en 2025, en medio de los cambios en la relación entre Renault y Nissan y de la revisión de su alianza, la iniciativa quedó en pausa. La propuesta consistía en fabricar un modelo de Renault en instalaciones de Nissan, no en construir una planta propia de la marca francesa.
Al preguntarle por ese antecedente, Gallo señaló que, por lo que conoce, el proyecto fue abandonado
El directivo aclaró que no formaba parte de Renault cuando se anunció el acuerdo, por lo que su respuesta corresponde a lo que entiende sobre el estado de la iniciativa.
“Por lo que entiendo, el proyecto se abandonó y no se hizo. Hay que seguir trabajando y ver los frutos del trabajo que traemos. Hoy en día no está en el esquema, en el plan de trabajo que presentamos, poner una planta”, afirmó.
En lugar de avanzar hacia la fabricación local de vehículos, Renault ha concentrado parte de sus inversiones en fortalecer la operación logística y el suministro de piezas.
Desde finales de 2025, la compañía gestiona directamente su almacén de refacciones y la atención logística a su red de distribuidores en México, funciones que antes realizaba en colaboración con la Alianza.
Además, amplía esa instalación para que no sólo abastezca a las agencias del país, sino que también permita exportar componentes fabricados por proveedores mexicanos a las plantas de Renault en Colombia, Argentina y Brasil.
“Estamos invirtiendo para que nuestras plantas sean más competitivas a través de proveeduría mexicana”, dijo Gallo.
Entre enero y septiembre de 2026, Renault comercializó 27 mil 73 vehículos en el país, un incremento de 17.1 por ciento anual, de acuerdo con cifras de ventas por marca.
En paralelo, la planta de Renault-Sofasa, ubicada en Envigado, Colombia, elevó su producción durante el primer semestre de 2026 a 21 mil 891 vehículos, un volumen equivalente a 176 por ciento del registrado en el mismo periodo del año anterior.
De ese total, 14 mil 348 unidades se destinaron a la exportación y México fue el principal mercado de destino.
Reducir tiempos y costos
El aprovechamiento de su red industrial forma parte de una estrategia global con la que Renault busca reducir los tiempos de desarrollo de sus vehículos y mejorar la eficiencia de sus operaciones.
Para México, el plan contempla renovar su portafolio y fortalecer la relación con los clientes durante 2026 y 2027.
Uno de los objetivos del grupo es reducir de poco más de cuatro años a dos el tiempo promedio de desarrollo de un vehículo.
Para lograrlo, trabaja en la integración de herramientas de inteligencia artificial y en cambios en las áreas de diseño, ingeniería, compras y relación con proveedores.
Por su parte, Gallo citó al Twingo eléctrico como el primer modelo desarrollado bajo ese nuevo plazo. En México, añadió, las eficiencias operativas también pueden reflejarse en los costos que enfrentan los clientes.
“Hay dos formas de hacerlo: encuentras eficiencia operativa y te la guardas en el bolsillo, o encuentras eficiencia operativa y se la trasladas al cliente en la propuesta de costos”, explicó.
Como parte de esos ajustes, Renault eliminó la comisión por apertura de crédito y ofrece plazos de financiamiento de hasta 84 meses. Sobre esto, Gallo indicó que alrededor de cinco por ciento de las ventas utiliza esta última opción, que se lanzó cuatro o cinco meses antes de la entrevista.
La empresa también modificó su política de mantenimiento, pues, según el directivo, algunos servicios registraron reducciones de entre 25 y 45 por ciento, dependiendo del producto, en un contexto en el que los costos de operación y los insumos han presionado a la industria.
Asimismo, el directivo agregó que la competencia en México se ha intensificado con la llegada de nuevas marcas y modelos. Frente a ese escenario, Renault busca diferenciarse por factores como seguridad, confort, consumo de combustible, diseño y disponibilidad de servicio.
En cuanto a la electrificación, Gallo estimó que alrededor de 15 por ciento del mercado mexicano corresponde a vehículos electrificados, principalmente híbridos.
Además, dijo que en Renault estas unidades representan 17 por ciento de las ventas de la marca.
Previo a la entrevista se presentó el Kwid 2027, que llegará a las agencias mexicanas en noviembre con cambios en diseño, tecnología y seguridad.
El modelo mantiene un motor de gasolina de 1.0 litros y tres cilindros, con un rendimiento anunciado de hasta 22.1 kilómetros por litro en ciclo mixto y una autonomía de hasta 750 kilómetros por tanque.
Entre sus novedades incluye seis bolsas de aire en todas las versiones, 25 elementos de seguridad, una pantalla multimedia táctil de hasta 10.1 pulgadas y un clúster digital de siete pulgadas.
Finalmente, Renault informó que el modelo se ubicó entre los diez vehículos particulares más vendidos en México al cierre de septiembre de 2026.
Para esta actualización, la compañía mantendrá los precios de lista de la gama y ofrecerá opciones de financiamiento de hasta 84 meses.
CQ