Tras el anuncio de la automotriz japonesa Toyota sobre el traslado de la producción de la camioneta mediana Tacoma desde su planta de Baja California hacia San Antonio, Texas, la Industria Nacional de Autopartes (INA) hizo un llamado a la calma y a interpretar este movimiento como una estrategia regional y no como el abandono del país.
Ante la inquietud de si esto afectará las actividades futuras del sector, Julio Galván, gerente de Estudios Económicos de la INA, expuso cuatro puntos clave sobre la perspectiva del organismo.
En primer lugar, Galván enfatizó que este anuncio "debe de interpretarse como una reconfiguración parcial y, sobre todo, gradual de lo que se está llevando a cabo en Norteamérica, no como una salida de México".
Como segundo punto, el directivo subrayó la resiliencia y competitividad del mercado mexicano en la región, apuntando que el país "a pesar de toda la turbulencia que se ha generado a lo largo de los años, sigue siendo un pilar indispensable para la producción en la región de Norteamérica".
Esto se debe a factores estratégicos como la escala, el talento, la logística, los costos, la especialización, la cercanía con el mercado estadounidense y la sólida cadena de suministro entre los socios comerciales.
Frente a la incertidumbre, el organismo solicitó mantener la prudencia y continuar operando de manera regular.
"Creemos que esto debe presentarse como una reconfiguración en la zona y pues no alertarnos hasta que realmente este paso paulatino se vaya generando poco a poco. Simplemente hay que seguir trabajando con los planes que se están desarrollando, que tienen las armadoras con las empresas mexicanas", puntualizó.
MRA