El Sistema de Pagos Electrónicos Interbancarios (SPEI) procesó más de 7 mil 300 millones de transferencias en México durante 2025, un volumen equivalente a casi 20 millones de operaciones al día, de acuerdo con datos del Banco de México (Banxico).
El banco central prevé que para este año el número de transferencias supere al de los pagos realizados con tarjetas de crédito y débito en el país.
De acuerdo con el economista Alejandro Gómez, la proyección marca un cambio de jerarquía en los pagos digitales del país.
Después de años en los que las tarjetas fueron el referente de los pagos electrónicos, la transferencia bancaria está a punto de convertirse en el medio digital con mayor número de operaciones.
Gómez precisó que el cambio ya se siente en la vida cotidiana, como dividir la cuenta de un restaurante, pagar al médico, comprar en un pequeño negocio o enviar dinero a otra persona, son operaciones que cada vez más mexicanos resuelven con un “pásame tu cuenta y te transfiero”.
Para STP, empresa mexicana especializada en soluciones de pago y participante directo de SPEI, la transformación no es sorpresiva, sino el resultado de casi 22 años de evolución de una infraestructura que permite mover dinero de manera inmediata.
“Que SPEI pueda superar a las tarjetas no es una sorpresa, es el resultado de casi 22 años construyendo un riel de pagos instantáneo, seguro y prácticamente sin costo”, afirmó Jaime Márquez Poo, director ejecutivo de Nuevos Negocios en STP.
El ejecutivo considera que la transferencia está dejando de ser una opción secundaria frente a otros medios de pago.
“Nos encontramos ante la consolidación de la transferencia, que deja de ser una opción secundaria para erigirse como el nuevo estándar para mover dinero en México”, señaló Márquez Poo.
SPEI mueve 600 billones de pesos en transferencias
De acuerdo con Banxico, durante 2025, SPEI movilizó cerca de 600 billones de pesos, un monto equivalente a aproximadamente 16.8 veces el producto interno bruto (PIB) de México.
Gómez señaló que la comparación debe tomarse con cuidado, pues el PIB mide el valor de los bienes y servicios finales producidos en el país, mientras que SPEI registra movimientos de dinero. Un mismo peso puede cambiar de manos varias veces y generar distintas operaciones.
Aunque destacó que esa diferencia no le resta importancia al dato, al contrario: muestra la dimensión que ha alcanzado SPEI como infraestructura para mover dinero dentro de la economía mexicana.
El sistema comenzó a operar el 13 de agosto de 2004 y cumplió 22 años, y en poco más de dos décadas pasó de ser una herramienta utilizada principalmente para transferencias interbancarias a formar parte de las operaciones cotidianas de millones de personas.
Efectivo sigue siendo el rey en las compras pequeñas
A pesar del avance de SPEI, el escenario no significa que México esté dejando atrás el efectivo, de acuerdo con el Panorama Nacional de Inclusión Financiera (PNIF) 2025-2030, 85 por ciento de las personas utiliza efectivo como principal medio de pago en compras de 500 pesos o menos.
Por lo que el efectivo mantiene una enorme presencia en las compras cotidianas, mientras las transferencias ganan terreno dentro del ecosistema de pagos digitales.
El PNIF reporta que 62 por ciento de la población tenía una tarjeta de débito en 2024, aunque destacó que aproximadamente una tercera parte de quienes cuentan con una no la utiliza para pagar.
Además, de acuerdo con datos de STP, 73.5 millones de adultos en México utilizan SPEI.
El dato muestra que la tenencia de una tarjeta de débito no se traduce necesariamente en su uso como medio de pago: una parte de los usuarios opta por realizar operaciones directamente desde su cuenta bancaria mediante transferencias.
Empresas cambian sus transacciones
STP señala que 78 por ciento de las empresas formales en México ya acepta transferencias electrónicas como medio de pago, por encima de la adopción de terminales punto de venta.
Para pequeños comercios y profesionistas independientes, la transferencia puede representar una forma de cobrar directamente en una cuenta bancaria sin depender necesariamente de una terminal física.
Por lo que para el STP, el crecimiento de las transferencias refleja un cambio en la forma en que las empresas cobran.
Señaló que ya no se utilizan únicamente como alternativa cuando un negocio no acepta tarjetas, sino como un medio de pago habitual.
“Para las empresas, este anuncio de Banxico es una señal clara: la infraestructura, la regulación y el comportamiento del consumidor están alineados hacia las transferencias”, dijo Márquez Poo.
Banxico quiere facilitar aún más las transferencias
De acuerdo con STP, Banxico anunció una reforma para que las transferencias vía SPEI sean “intuitivas, fáciles y rápidas” desde el celular.
Explicó que el banco central también estableció guías técnicas obligatorias para homologar la forma en que las instituciones financieras implementan estos flujos en sus aplicaciones.
STP también señala que avanza la integración entre SPEI, CoDi y DiMo, con el objetivo de simplificar el uso de los medios electrónicos de pago y facilitar su adopción.
Por su parte, Alejandro Gómez señaló que el foco, en otro aspecto de esta evolución, es reducir la dependencia de la CLABE de 18 dígitos que los usuarios deben introducir para realizar algunas transferencias.
Además, remarcó que Banxico busca reducir el número de pasos necesarios para transferir dinero y hacer que los procesos sean más parecidos entre las distintas aplicaciones bancarias.
Explicó que el cambio apunta a una experiencia de pago más sencilla desde el celular, en un momento en que las transferencias ya forman parte de las operaciones cotidianas de millones de mexicanos.
MRA