El Mundial 2026 también se jugó en Tinder, pues durante la justa deportiva los matches dentro de la plataforma crecieron 96.5 por ciento en México.
Lo anterior ocurrió en medio de la llegada de aficionados extranjeros, las celebraciones y el movimiento de personas en las ciudades sede.
De acuerdo con Tinder, en América Latina, la fiebre mundialista también se trasladó al terreno de las conexiones personales, ya que la actividad de usuarios internacionales dentro de la aplicación aumentó 47 por ciento, en promedio, durante el torneo.
Además, México fue el país anfitrión donde más crecieron los matches, por encima de Canadá, con 66.1 por ciento; mientras que Estados Unidos quedó en segundo lugar, con 59.8 por ciento.
Interacciones en Tinder durante los partidos del Mundial
Por otro lado, la emoción tampoco se quedó dentro de los estadios, pues en ciudades sedes mexicanas, como Guadalajara y Monterrey, las interacciones en Tinder registraron incrementos de entre 32 y 57 por ciento durante los partidos.
Así, mientras miles de aficionados se encontraban frente a las canchas para vivir el Mundial, otros ampliaban su círculo de contactos desde el celular, aprovechando la llegada de visitantes de otros países y el ambiente festivo que rodeó al torneo.
Además, el comportamiento muestra que los grandes eventos presenciales pueden potenciar la interacción digital, particularmente entre las audiencias jóvenes.
“En un mundo tan globalizado, es lógico que los más jóvenes aprovechen este tipo de eventos presenciales para generar encuentros y crear nuevos vínculos”, explicó Juli Henry, VP of Sales México & Latam de US Media.
Emoción y pertenencia que se comparte
Por su parte, la compañía señaló que los eventos masivos generan un contexto de emoción compartida y pertenencia que puede extenderse a las plataformas digitales, donde las conversaciones continúan antes, durante y después de la experiencia presencial.
Asimismo, el fenómeno también revela cómo la generación Z combina ambos mundos, pues mientras vive el evento en las calles, estadios y espacios de convivencia, también utiliza las aplicaciones para prolongar las interacciones, así como para conocer nuevas personas.
Para las marcas, esta combinación abre otra cancha, ya que surge la posibilidad de integrarse a momentos culturales que concentran la atención de los consumidores, en lugar de limitarse a insertar publicidad durante ellos.
Finalmente, con el Mundial como escenario, Tinder terminó jugando su propio partido en México y, al menos en materia de matches, cerró el torneo con marcador a favor.
CQ