Luego de que la economía mexicana mostrara una mejora de la actividad económica en agosto, la institución financiera Banamex elevó a 2 por ciento su expectativa de crecimiento económico para el cierre de año.
En su “Nota Oportuna”, el área de Estudios Económicos del banco refirió que estos resultados confirman un dinamismo de la actividad económica del país apoyada en una expansión de las exportaciones.
Sector que, apuntó, comienza a reflejarse en un mejor desempeño de las manufacturas, una recuperación de la inversión pública y señales de mejoría de la inversión privada que han apoyado a la construcción y al consumo.
“En este sentido, ahora estimamos el crecimiento del PIB para todo 2026 en 2 por ciento y en 1.8 por ciento para 2027, desde el 1.4 y 1.7 por ciento estimados previamente”, apuntó el área de Estudios Económicos del banco.
Banamex agregó que estas expectativas implican que el crecimiento de este año estaría, por primera vez en tres años, por arriba de su promedio del periodo 2000-2018 de 1.9 por ciento.
Pero seguiría siendo menor al de Estados Unidos, Latinoamérica y el mundo en su conjunto; es decir, un ritmo menor que el requerido para elevar significativamente el nivel de desarrollo económico de la población en su conjunto.
“Además, el desempeño se mantiene heterogéneo, con debilidad en algunos sectores, fuentes del crecimiento y regiones, lo que consideramos es un factor que hace cuestionar un crecimiento más sólido y revela la persistencia de riesgos a la baja”, agregó el banco.
México se beneficia de la IA
El área de Estudios Económicos del banco agregó que la elevada inversión por parte de Estados Unidos en centros de datos, así como la posición arancelaria relativamente favorable de México, ha impulsado un crecimiento extraordinario de las exportaciones.
Principalmente los componentes necesarios para procesadores y chips han sido los que han mantenido el dinamismo de la industria exportadora y tecnológica, mientras la industria automotriz muestra señales de mejoría.
Lo que desde su expectativa y análisis ya compensa la debilidad de las manufacturas destinadas al consumo interno y ha generado una fuerte expansión del comercio al mayoreo.
Sin embargo, a nivel sectorial, gran parte de las manufacturas y algunos servicios (como el turismo) aún muestran debilidad, mientras que la minería se ha desacelerado significativamente en los últimos meses.
“Por fuentes de crecimiento, el consumo ha perdido impulso y, en particular, persiste atonía en el gasto en bienes producidos en México, mientras que la recuperación de la inversión privada aún no se consolida”, agregó el banco.
PSAJ