Por: José Antonio Gallegos García
Ilustración: Víctor Solís, cortesía de Nexos
La inflación en México es un fenómeno económico de gran interés para gobiernos, empresas y familias. Estas últimas son quienes inmediatamente lo perciben en sus actividades cotidianas, puesto que reduce su ingreso y nivel de bienestar. Vale decirlo, la inflación en México en los últimos 10 años ha tenido un camino de altos y bajos, pero estable. Igualmente, la inflación es un fenómeno de suma importancia en el caso de las inversiones, tanto personales como aquellas enfocadas en incrementar la capacidad productiva de la economía; por ejemplo, si una persona decide realizar una inversión en algún activo financiero y percibe una tasa de interés nominal de 7% anual, una vez descontada la inflación esperada, asumiendo una tasa de 2% anual, el rendimiento esperado en términos reales es de 5% (antes de impuestos), pero, si la inflación o la tasa de interés fueran mayor y menor respectivamente, el individuo podría decidir no adquirir ese activo financiero y mejor gastar sus recursos hoy, antes de que pierdan mayor poder adquisitivo mañana.