Los datos y la nube, una alianza poderosa para impulsar la innovación del 2021

Ciudad de México /

Hacer predicciones puede ser un desafío, pues las proyecciones específicas dependen de plazos específicos. Pero al ver las tendencias actuales en cuanto a la adopción de nube, hay prácticas que sucedieron en 2020 que implican cambios que veremos en 2021. Como alguien que trabaja con tecnología hace un tiempo, puedo ver de nuevo las señales de otra revolución -esta vez construida alrededor de la nube y los datos- y actuar sobre esas señales de cambio probablemente marcará la diferencia entre quienes serán disruptores y quienes serán impactados por esa disrupción. Hay dos grandes tendencias clave para la innovación: pensar en la nube más allá de la reducción de costos y procesar datos en tiempo real.

Cuando veo cómo las empresas en México y en el resto de América Latina están pensando en usar la tecnología como base para la transformación y la innovación, creo que la siguiente fase de computación en la nube estará enfocada en los beneficios de la transformación, ya no solo en reducción de costos. La ola inicial de migración fue impulsada por los softwares como servicios, que brindó a las empresas herramientas para desarrollar de manera más rápida y segura aplicaciones específicas, como los CRM. La siguiente generación llevó a muchas empresas a modernizar su infraestructura para dejar de lado el mantenimiento físico de un centro de datos.

Todo eso ha sido útil para las compañías. Pero con todo lo que sucedió en 2020, la tercera fase -de transformación digital- llegó para quedarse. A medida que esto pase, comenzaremos a ver los verdaderos beneficios que se obtienen al transformar un negocio. Los resultados positivos incluyen la inclusión de análisis de datos e inteligencia artificial o aprendizaje automático en los procesos diarios de los negocios, lo que llevará a un impacto más profundo en todas las industrias y en la sociedad en general.

La segunda tendencia está muy asociada a lo que nos enseñó 2020: estar listos para leer una realidad cambiante y poder reaccionar rápidamente. Por ese motivo, cada vez más datos empresariales deberán procesarse en tiempo real. Estamos llegando al punto en el que la data almacenada en la nube supera a la información en los centros de datos. De acuerdo con las proyecciones de IDC, esto ocurre mientras se espera que la data a nivel mundial crezca un 61% para 2025, significando alrededor de 174 zettabytes. Eso es bastante información, que ofrece una gran oportunidad para que los negocios exploren. El reto es capturar la utilidad de los datos en el momento. La información almacenada puede ser valiosa, pero cada vez más casos de uso requieren inmediatez, especialmente cuando se trata de reaccionar ante eventos no esperados.

Mientras que la data en tiempo real revoluciona la velocidad a la que recogemos información, quizás la fuente de datos más útil que hemos visto ha sido la analítica predictiva.

Tradicionalmente, los datos son recolectados sólo desde el mundo físico, por lo que la única forma de planear escenarios posibles era a través de la observación. Pero con modelos depredicción, herramientas de inteligencia artificial y aprendizaje automático, las organizaciones pueden correr simulaciones basadas en escenarios de la vida real, generando datos sobre circunstancias que pueden ser difíciles, costosas e, incluso, imposibles de evaluar en ambientes físicos.

Aquellas empresas que abracen la nube y el uso intensivo de datos tendrán la oportunidad de continuar innovando para estar un paso adelante de la próxima disrupción, sea lo que sea que el 2021 nos depare.

Adolfo Abreu, head de Ingeniería para Google Cloud Latinoamérica


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