Entra en acción el VAR y define partidos que de otra forma el destino hubiera sido diferente, por ello unos agradecen su aparición y otros se quedan sin saber qué hacer. ¿Ahora cómo culpar al árbitro de su desgracia? A menos que aleguen que el monitor estaba mal sintonizado, se les acabó su chivo expiatorio... ¿Cuántos juegos habrían cambiado de rumbo? A cuatro años la herida que aún duele, ¿hubiera sido penal el de Robben ante México? Se tardó en llegar.
tropi2000@hotmail.com
twitter@rinconderufo