M+.- El gobernador de Sonora y presidente del Consejo Nacional de Morena, Alfonso Durazo, ironizó diciendo que “suda agua bendita” al referirse a la integridad con la que asegura haberse comportado a lo largo de su carrera política, para deslindarse de los señalamientos en su contra tras presuntamente haber perdido la visa estadunidense y estar colaborando con autoridades de ese país.
Me puse a revisar su trayectoria y a preguntar sobre esa integridad de la que habla. Encontré un patrón: le gusta cambiar de bando y no se arrepiente de ello.
Dice que las decisiones que ha tomado son muestra de su congruencia, pero también son de traición.
Durazo prepara un nuevo movimiento clave. Salvarse de las acusaciones en Estados Unidos aportando información sobre lo que sabe, mientras se blinda en Sonora.
Para ello pretende colocar a los dos principales competidores por la gubernatura en 2027: Lorenia Valles de Morena y Luis Donaldo Colosio Riojas por Movimiento Ciudadano. Ambos le garantizan impunidad.
Esa gubernatura será de 3 años, gane quien gane podrá acomodarse con Colosio para que, si pierde, intente de nuevo en 2030 esa gubernatura o, si gana, impulsarlo, con la complicidad de Dante Delgado, como candidato presidencial.
Durazo era priista, fue secretario particular de Colosio Murrieta cuando dirigió el PRI y durante la campaña de 1994.
Poco después llegó a la presidencia con Fox, de quien fue su secretario particular los primeros 4 años de gobierno.
En aquella época ocurrió la primera fuga de El Chapo y la PGR revisó sus presuntos vínculos con el cártel de Sinaloa.
Una vez que la investigación no siguió su curso, casi 10 años después, en 2012 regresó como diputado federal por Movimiento Ciudadano, antes Convergencia. Y saltó a Morena cuando obtuvo el registro como partido en 2015, encabezando su primera bancada.
En 2018 ganó un escaño en el Senado, que dejó para irse como secretario de Seguridad de López Obrador, cargo que abandonó a los tres años, sin cumplir sus metas de pacificación, para competir por la gubernatura de Sonora.
A la par del gobierno estatal preside el Consejo Nacional de Morena, donde enfrentó el reclamo directo de Claudia Sheinbaum por el recibimiento a gritos que le hizo un grupo afín a Marcelo Ebrard al llegar al cónclave donde definieron las reglas de selección del candidato presidencial en junio de 2023.
Aunque Durazo diga que suda agua bendita, hasta en Morena ven en sus movimientos un tufo a traición.