Un año del 'bully' Trump

Ciudad de México /

Davos, Suiza. Vaya sacudida la que ha dado Donald Trump al mundo en su primer año de vuelta a la Casa Blanca. 

En el primer aniversario de su segundo mandato, las amenazas para sus adversarios y para sus aliados no paran. Trump lleva un año comportándose como el típico compañero de clase que se divierte molestando al de junto, aun si lo considera su “amigo”.

Aquí en el Foro Económico Mundial, el evento en el que los países, empresas y actores más relevantes del mundo discuten soluciones para los desafíos actuales, la atención está puesta en lo que mañana dirá Donald Trump en su discurso. ¿A quién le pegará esta vez? 

El año pasado, a dos días de haber asumido el cargo, Trump participó de forma virtual. Habló de sus esfuerzos por promover la paz en Ucrania y Medio Oriente. Anunció que presionaría a sus aliados europeos para que invirtieran más en defensa y a los árabes para que bajaran los precios del petróleo. Expresó su desprecio por los acuerdos en favor del medio ambiente y prometió asegurar su frontera sur. 

Ahora llega recargado, con el éxito de la operación para detener a Nicolás Maduro en Venezuela, pero confrontado con la academia noruega por no darle el Nobel de la Paz y amenazando a Dinamarca con hacerse de Groenlandia “por las buenas o por las malas”. Sumado a sus advertencias de realizar acciones militares unilaterales contra los cárteles en México.

Sus aliados europeos, todavía socios comerciales y bélicos, que también estarán aquí, ven en sus intenciones para Groenlandia una de las peores amenazas de la historia reciente.

Europa no ve un acuerdo posible y si Estados Unidos la invade tendría que defenderla. El fin de semana, el tema escaló al ámbito comercial con amenazas arancelarias de ambos lados.

Trump ventiló conversaciones con Dinamarca y Noruega donde les reclamó no haber recibido el Nobel y por ello ya no estar interesado en promover la paz.

Otra acción que lamentaron sus aliados fue que al armar el grupo de paz para Gaza los invitó a sentarse en la misma mesa que quienes promueven guerras como Vladímir Putin de Rusia y Aleksandr Lukashenko de Bielorrusia.

Para presumir su fortaleza, Trump llegará a Suiza como el líder con el mayor dispositivo de seguridad, según se comenta.

En este ambiente de tensión los líderes europeos lo verán de frente. Será el momento para lograr acuerdos o confrontarse, contrario a los orígenes y objetivos de cohesión que impulsa el foro en Davos, pero con el bully Trump todo puede pasar.


  • Alejandro Domínguez
  • alejandro.dominguez@milenio.com
  • Periodista por pasión. Dirijo y conduzco #AlexEnMilenio L-V #22hrs. Escribo la columna #RecuentoDeLosDaños cada martes. Profesor en la Universidad Iberoamericana
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