La Actualización Docente: Reflexión Y Acción Dirigida

  • Apuntes pedagógicos
  • Alfonso Torres Hernández

Hidalgo /

Un tema fundamental en la reforma en materia educativa de la administración gubernamental que está por concluir ha sido sin duda el desarrollo profesional de los maestros, particularmente en lo referente a la actualización. Las estrategias principales a las que se le apostó fueron los cursos en línea y las sesiones del Consejo Técnico Escolar (CTE). La oferta de actualización en línea tuvo serias inconsistencias, desde la limitante presupuestal (recursos desviados para imagen institucional según se dice en los medios) hasta la pobreza reflexiva de las actividades de cada curso. Por su parte los CTE, como dispositivos de legitimación de política educativa, no lograron con los docentes una identificación de trabajo colectivo y mucho menos el impacto en la mejora de aprendizajes. Como colofón a ello, la Secretaría de Educación Pública (SEP) ha planteado una estrategia de actualización intensiva (2 semanas) en la víspera de la implementación del nuevo modelo educativo (aprendizajes clave para la educación integral).

La puesta en marcha de un modelo educativo, en todos sus componentes, merece una atención especial, cuestión que no se advierte en la propuesta de actualización de la SEP. En la denominada Semana Nacional de Actualización (6 a 10 de agosto de 2018) se pretende que los docentes compartan su experiencia en los cursos en línea sobre aprendizajes clave, revisen los materiales nuevos, generalidades sobre educación socioemocional y el acuerdo de evaluación, la implementación de la autonomía curricular y la planeación de los primeros tres meses. En la segunda semana (del 13 al 17 de agosto), desarrollar la fase intensiva del CTE, con la tarea central de construir la Ruta de Mejora a partir de fichas de actividades. El discurso pedagógico sobre el que se monta el trabajo de estas dos semanas es el mismo de los últimos años: contribuir al logro de aprendizajes con calidad, equidad e inclusión para todos los estudiantes, sin embargo, parece no haber una revisión, análisis y evaluación de la implementación de las estrategias de cursos en línea y del CTE.

En estos temas y actividades propuestas se observa una debilidad en la formación educativa, pedagógica y didáctica. La preocupación central parece centrarse en el CÓMO y no en el QUÉ, PARA QUÉ y POR QUÉ.

Las Guías para el trabajo de estas dos semanas, en estricto se oponen a una concepción amplia de autonomía curricular, además de que parecen documentos que plantean una reflexión y acción dirigida para los maestros. Sistemática es cierto, pero limitada en su propuesta de análisis. ¿Por qué no ofrecer a los docentes un programa de formación más sólido y completo para la tarea tan importante que tienen enfrente, como lo es la apropiación de un modelo educativo? ¿Dónde queda el análisis de la teoría pedagógica: enfoques, tendencias, modelos, etc.? ¿Dónde queda el análisis y reflexión sobre los fines educativos? ¿Dónde queda el análisis del currículum? ¿Dónde queda el análisis del fundamento de la educación socioemocional o el enfoque humanista? ¿Dónde queda el análisis y reflexión sobre la autonomía como cuestión ontológica y epistemológica? ¿Dónde queda el análisis global de la política educativa? ¿Dónde queda el conocimiento y análisis del modelo de gestión institucional que se trata de implementar? O bien, ¿Dónde queda la evaluación y análisis de modelo curricular que se va a sustituir?

La propuesta de actualización de los maestros debe revisarse y dar un giro para articular de manera más puntual la teoría y la práctica, la oferta de actualización y la práctica educativa, la formación y la mejora de la enseñanza. Estructurar e implementar programas de formación diferenciados para docentes de los distintos niveles, para directivos y supervisores, para apoyos técnicos, son pendientes de la SEP que necesita atender. A ello le agregamos la necesidad de contextualizarlos y de responder a la diversidad cultural. Apunto la necesidad de que haya una actualización en temas comunes, pero diferenciada en razón a la función, nivel y contexto. En esta tarea, es conveniente que la Universidad Pedagógica Nacional, las Escuelas Normales, y las Universidades con programas de formación en educación sean consideradas en las estrategias que se implementan para una colaboración de manera más decidida.

Finalmente, frente a la debilidad observada en el ámbito de la actualización en los años recientes, es pertinente que entre los maestros resurja el dialogo entre ellos. Generar espacios de comunicación alternativos que fortalezcan y/o complementen el conocimiento sobre la cuestión educativa, pedagógica y didáctica, ello tal vez represente el verdadero punto de partida para la autonomía docente y sacudirse con ello la reflexión y acción dirigida.

torresama@yahoo.com.mx

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