El posicionamiento político-pedagógico-ético que exige la docencia actualmente, se orienta no solamente a la formación de una ciudadanía más democrática, justa e inclusiva sino a pensar en la generación de condiciones para que ello sea posible. Este sentido de la acción docente es lo que sostiene mirar y pensar el acto educativo como un acto político. Siguiendo a Freire (1987) la acción política del docente es un proceso de “amplia concienciación” que permiteautorreflexionar la educación en su tiempo y espacio. Desde este ángulo, comprender el escenario de conflicto y resistencia que actualmente presentan los movimientos de lucha magisterial, tiene como punto de partida una lectura crítica de la realidad en que se desarrolla el trabajo docente: precarización, intensificación, vulnerabilidad, malestar y determinismo del capital, cuestiones que han afectado su condición laboral e institucional de manera paulatina.
La lucha magisterial que ha emprendido, y sostenido desde hace décadas, la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) emerge en la búsqueda y exigencia de mejores condiciones para las maestras y maestros. Su lucha se ha constituido en una acción colectiva que se resiste a la opresión y determinismo impuesto por las políticas de corte neoliberal, y que busca abatir el conformismo socioeducativo en el que se ha instalado el trabajo docente y el sentido reduccionista de considerarlo, no como sujeto sino como un objeto de la educación. Las políticas de formación docente, las políticas salariales,las políticas de pensiones, las políticas de desarrollo profesional, tienen ese sentido y por ello las cuestionan. Además de tomar distancia y oposición del proyecto político del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) que siempre han mostrado cercanía y acompañamiento a las políticas gubernamentales, aun en detrimento de sus agremiados. La lucha magisterial es considerada por las esferas de poder, como una amenaza para el “orden establecido”. En este contexto, donde la precarización docente va en aumento, la lucha magisterial constituye un ejercicio crítico de pensamiento y acción, que debe ser comprendido en toda su amplitud.