Pedagogía de la formación

  • Apuntes pedagógicos
  • Alfonso Torres Hernández

Hidalgo /

Gilles Ferry, pedagogo, una de las figuras fundadoras de las Ciencias de la Educación en Francia, dictó un Seminario en 1996, en la Universidad de Buenos Aires, del cual surgió el documento Pedagogía de la Formación, cuyas ideas han sido, son y deben ser un referente para la comprensión de la noción y campo de la formación docente. El documento consta de dos partes. La primera, “Casos y problemática de la educación de adultos”, es un trabajo traducido por primera vez al castellano, en el que se presenta la formación docente como un caso particular de la formación profesional. La segunda parte: “La formación: dinámica del desarrollo personal”, constituye el Seminario mencionado, desarrollado por Ferry en 1996, en el marco de la Carrera de Formación de Formadores, y en el que plantea el concepto de formación con una profundidad poco común: “La formación como dinámica de un desarrollo personal que cada sujeto hace por sus propios medios”. Apunto aquí, algunas de las ideas más relevantes de la segunda parte del documento.

En sus propias palabras Ferry nos dice: Quisiera proponerles ahora una reflexión sobre la noción misma de formación. Cuando utilizamos la palabra “formación”, no todos le damos el mismo sentido. Para muchos, la formación consiste en dispositivos. Por ejemplo se dice: “acaso la formación docente debe hacerse en institutos, en la universidad”... “¿para la formación docente va a haber una formación inicial, una formación de posgrado, o una formación permanente? Cuando se habla de formación permanente se hace referencia a un dispositivo.

Esta es la primera acepción de la palabra “formación”. En lo que a mí respecta, voy a decir que cuando se habla de dispositivo se habla de ciertas condiciones de la formación que son los soportes de la formación. Pero esto no es la formación.

Segunda acepción se dice que una formación consiste en la implementación de programas y contenidos de aprendizaje. Por ejemplo se dice que en ingeniería los alumnos reciben una importante formación. Escuchen bien esta frase: “reciben una formación “. Lo que remite a una imagen de algo que se consume, que se recibe del afuera, del exterior, y que se digiere más o menos bien.

Y bien, un programa de aprendizaje, el currículo, que hace que haya cierta cantidad de etapas fijadas de manera racional, es también algo que es indispensable para la formación, forma parte de los soportes y condiciones de la formación, pero no es la formación.

Entonces ¿qué es la formación? Es algo que tiene relación con la forma. Una forma para actuar, para reflexionar y perfeccionar esta forma. No sé si se puede decir así en español, pero formarse es “ponerse en forma”, como el deportista que se pone en forma. La formación es entonces completamente diferente de la enseñanza y del aprendizaje. O sea que la enseñanza y el aprendizaje pueden entrar en la formación, pueden ser soportes de la formación, pero la formación, su dinámica, este desarrollo personal que es la formación consiste en encontrar formas para cumplir con ciertas tareas para ejercer un oficio, una profesión, un trabajo, por ejemplo.

Cuando se habla de formación se habla de formación profesional, de ponerse en condiciones para ejercer prácticas profesionales. Esto presupone, obviamente, muchas cosas: conocimientos, habilidades, cierta representación del trabajo a realizar, de la profesión que va a ejercerse, la concepción del rol, la imagen del rol que uno va a desempeñar, etcétera. Esta dinámica de formación, esta dinámica de la búsqueda de la mejor forma es un desarrollo de la persona que va a estar orientado según los objetivos que uno busca y de acuerdo con su posición.

Uno se forma a sí mismo, pero uno se forma solo por mediación. Las mediaciones son variadas, diversas. Los formadores son mediadores humanos, lo son también las lecturas, las circunstancias, los accidentes de la vida, la relación con los otros... Todas estas son mediaciones que posibilitan la formación, que orientan el desarrollo, la dinámica del desarrollo en un sentido positivo. Situadas las cosas así y admitiendo, entonces, que los dispositivos, los contenidos de aprendizaje, el currículum no son la formación en sí sino medios para la formación, podemos preguntarnos cuáles son las condiciones fundamentales para que esta dinámica de desarrollo orientada hacia la adquisición de algunas formas se produzca. Es decir, cuáles son las condiciones requeridas para que la formación tenga lugar.

Veo tres condiciones para realizar este trabajo sobre sí mismo: condiciones de lugar, de tiempo y de relación con la realidad.

Entonces sólo hay formación cuando uno puede tener un tiempo y un espacio para este trabajo sobre sí mismo. Es lo que han hecho todas las instituciones escolares, universitarias, de formación, etc., empiezan poniendo a los alumnos en un lugar que tiene por límite las paredes, definen un tiempo para esta formación... Tiempo y lugar para la formación, tiempo y lugar para el trabajo sobre sí mismo, que no puede confundirse con el trabajo profesional que es un trabajo para otros.

El tercer aspecto de la formación es un cierto modo de relación con la realidad. Uno se desprende de la realidad para representársela. Representar quiere decir presentar otra vez la realidad, porque uno tuvo que ver directamente con esta realidad. Pero en un espacio y tiempo de la formación se retira de ella y la realidad queda figurada por representaciones.

torresama@yahoo.com.mx

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