La historia de la educación en México no puede entenderse sin reconocer la participación de mujeres maestras destacadas que han dejado una contribución importante y que muchas veces han sido invisibilizadas y/o minimizadas en razón a su posicionamiento político-pedagógico. Desde finales del siglo XIX y durante el siglo XX, la educación en nuestro país se ha visto fortalecida con las aportaciones y labor de grandes educadoras. Apunto la referencia de tres de ellas: Estefanía Castañeda, Dolores Correa y Rosaura Zapata.
Estefanía Castañeda Núñez de Cáceres nace el 8 de octubre de 1872 en Ciudad Victoria, Tamaulipas. Fue una de las maestras más reconocidas precursoras de la educación preescolar debido a su dedicación en el estudio de la enseñanza de párvulos, particularmente en referencia al sistema de Federico Fröebel, incluso se le reconoce como la fundadora del primer jardín de niños al que llamó “Fröebel No. 1”.
Sus contribuciones para la formación personal y académica de docentes y niños permitieron que la educación infantil tuviera un lugar en la educación mexicana y también que fuera abordada y trabajada de manera más profesional, en el sentido de que a los niños pequeños no sólo se les brindara una atención asistencial, sino que ésta fuese marcada por un sesgo educativo al ofrecer una base formativa a los alumnos o parvulitos, como eran llamados en los albores del siglo XX. Otro campo de interés en el que se desarrollo fue la formación de educadoras, sin descuidar la atención de niños y niñas pequeñas, al considerar que en ese tiempo tanto las mujeres como los niños eran “marginados e invisibles”. En este contexto, tuvo la oportunidad de intercambiar ideas con María Montessori. Fue, después, catedrática de psicopedagogía, metodología e historia crítica de la educación orientada hacia la Educación Preescolar. Falleció en el año de 1937.
Dolores Correa Zapata (1853-1924), originaria de Teapa, Tabasco, desde muy pequeña se inclinó por la profesión docente y a los 20 años se inició en la enseñanza. Fue parte de ese reducido grupo de mujeres polifacéticas, profesionistas destacadas, muchas de ellas abocadas a la carrera docente, que vivieron durante la segunda mitad del siglo XIX.Tuvo importantes aportaciones como maestra de la Escuela Normal de Profesoras.
Es una de tantas voces femeninas olvidadas, cuyas obras literarias y pedagógicas prácticamente han permanecido ocultas al estudioso de nuestro tiempo.Fue parte del cuerpo académico de la Escuela Normal, como maestra de economía doméstica y deberes de la mujer.Dio muestras de un sorprendente compromiso social, ocupándose particularmente de algunos sectores marginados de la población, como fueron las mujeres y los obreros. El papel que desempeño como formadora de jóvenes maestras fue un elemento central para la conformación de una red feminista de corte liberal en México.
Rosaura Zapata Cano nació el 23 de noviembre de 1876 en La Paz, capital del actual estado de Baja California Sur. Estudió en la Ciudad de México, en 1898 obtuvo el título de profesora. También estudio psicología y pedagogía en la Universidad Nacional.En 1902 ocupó la dirección de la Escuela de Párvulos No. 2, convirtiéndose en la pionera de la creación de los llamados Jardines de Niños.El entonces ministro de educación don Justo Sierra la apoyó para que viajara a Europa, estuvo en Alemania, Francia, Bélgica, Suiza e Inglaterra, visitó los jardines de niños creados por Enrique Pestalozzi y Federico Froebel. Regresó a México en 1906 y se dio a la tarea de incrementar la creación de más escuelas, elaborando programas, apuntes, ideando juegos educativos y seleccionando textos escolares. La profesora organizó cursos de capacitación por toda la República, gracias a su intervención se creó el Instituto de Información Educativa Preescolar para unificar la formación de las educadoras. La obra de Rosaura Zapata significa exaltar el poder femenino y poner de relieve la obra de la pionera de la educación preescolar en México.
Fuentes: “Pensamiento y práctica de los grandes educadores mexicanos I”, (Belinda Arteaga, coordinadora, 2012); Colección “Las maestras de México, volumen 2” (INEHRM, 2016); “Las maestras de México. Re-cuento de una historia” (Rosa María González Jiménez, 2007).
Alfonso Torres Hernández