La legión de morenistas que no admite a debate observación alguna a su movimiento poco puede aportar a la discusión de los asuntos públicos y temas candentes, como la rebelión de senadores, guindas y verdes, que echaron abajo el proyecto de la Presidenta para privilegiar intereses personales, es decir, los que representan Saúl Monreal, Félix Salgado Macedonio y Ruth González.
Compañeros de páginas creen que cada que se plantea una eventual intromisión del ex mandatario en el ejercicio de gobierno actual se trata de echar a pelear a Claudia Sheinbaum con su mentor. Nada más alejado de la realidad. Pero hay señales que exhiben más su intervención que si asomara la nariz fuera de su casa de retiro en el sureste.
Primero fue aquel documento que uno de sus personeros, Adán Augusto López, divulgó en el Senado sobre el peligro de una “insurrección” si Estados Unidos clasificaba como terroristas a los cárteles de la droga, magnificando el ruido que de por sí ya acarrea la aprobación del particular desde la principal oficina de la Casa Blanca. El tema, ojo: narcotráfico.
Después fue el asunto de la afiliación de militantes, entre los que hay clases sociales, por supuesto, y por eso los principales líderes de Morena se dan tiempo para ir personalmente a entregar las membresías, como cuando acudieron a la Cámara de Diputados. De hecho, el secretario de Organización, Andrés López Beltrán, fue con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha, no solo a confirmarle su registro, sino a posar juntos para que quede claro que tiene todo el respaldo desde el sureste. Hay que recordar que el mandatario estatal está bajo la lupa por su eventual relación con los hechos que derivaron en el secuestro de El Mayo. Otra vez el narcotráfico.
La más reciente intromisión es la corrección de plana que le asestaron a la mandataria, otra vez por conducto del operador favorito Adán Augusto, quien coludido con el verde Manuel Velasco echó atrás el proyecto de acabar con el nepotismo y la reelección en 2027 para pasarlo a 2030. Por supuesto, la aprobación fue unánime, pues beneficia a todos los cacicazgos, sin importar el partido. ¿Alguien cree que el coordinador de Morena en el Senado se manda solo? ¿O que solo recibe línea por Facebook? Por cierto, ¿y Rosa Icela Rodríguez?