Ahora que el gobierno de Ciudad de México ofrecerá unas 60 mil placas conmemorativas del Mundial de futbol viene oportuna esta perla de la automatización y digitalización de trámites. Un ciudadano compra un auto nuevo en una agencia de Nissan en diciembre del año pasado. Decide ahorrarse el gestor y obtener las placas motu proprio, amparado en que en Nuevo León, donde él vive, se concreta en dos días.
Acude el 29 de diciembre de 2025 a la Secretaría de Movilidad (Semovi de San Borja), donde revisan la documentación de la unidad nueva, paga por “tenencia y derechos de alta” y le indican que ya puede acudir al módulo que él elija para recoger láminas, engomado y tarjeta de circulación. Un día después, el 30 de diciembre, va al módulo de División del Norte, donde le informan que no están entregando placas, porque ya cerraron el año, y lo instruyen a volver “hasta mediados de febrero”, porque para entonces “es posible” que la línea de pago esté liberada, o la otra opción es que pague de nuevo la tenencia y derechos de alta en enero, para no esperar tanto.
El ciudadano debe volver a Monterrey, así que el 18 de febrero de 2026, siguiendo las instrucciones, regresa a Ciudad de México y va al módulo de División del Norte. Con la ayuda de un funcionario honesto de la secretaría, se logra que por fin le entreguen placas, tarjeta y engomado.
Ese mismo día se dirige al Verificentro AO-30 a tramitar la calcomanía 00, pero los técnicos le informan y muestran un reporte que arroja el sistema, donde las placas asignadas al auto salido de agencia, y que acaba de recibir, tienen una infracción no pagada del 5 de diciembre de 2018.
El ciudadano recurre al funcionario honesto, que se sorprende del absurdo, intenta resolver y le pide cinco días para que eliminen la multa fantasma. Llegado el 25 de febrero, la infracción continúa y la víctima de esta burocracia decide pagar la multa para poder verificar. Es decir, transcurrieron 59 días para que le dieran las placas y pudiera verificar un auto nuevo, comprado en agencia, con un intento de cobrarle doble por los derechos y otro, consumado, de imponerle un pago por infracción de 2018. A ver quién se anima a ir por sus láminas mundialistas.