No Beast so Fierce (Ninguna bestia tan feroz) es el título de un libro que cuenta la historia de una triste criatura que debió ser aniquilada no por ser malvada, sino porque tenía hambre. Aunque la sola anécdota de un tigre comehombres es suficiente para desarrollar una trama de éxito asegurado, como sucedió con otros casos de grandes felinos en el cine, el autor Dane Huckelbridge se planteó el reto de acompañar los pasos del temible gato con un recorrido por el Nepal y la India de comienzos del siglo XX.
Canto primero:
Tigre, tigre, llama luminosa
en los bosques de la noche:
¿qué mano inmortal, qué ojo
pudo idear tu terrible simetría?
William Blake
El tigre de Champawat mató y devoró a 436 personas durante siete años. ¿Qué llevó a este cazador a cambiar su dieta habitual de búfalos, ciervos y jabalíes? De acuerdo con la reseña de Science News, el autor nos cuenta que este ejemplar debió tener una pelea aún joven que lo dejó sin dos caninos y daños en su mandíbula, por lo que acaso recurrió primero a pequeños roedores y aves.
Canto segundo:
Hay un tigre en la casa
que desgarra por dentro al que lo mira.
Y solo tiene zarpas para el que lo espía,
y solo puede herir por dentro,
y es enorme:
Eduardo Lizalde
La colonización de los británicos arruinó el hábitat del felino, pero no solo eso. La Corona prohibía ahí el uso de armas de fuego, por lo que quedaron indefensos ante el depredador. Cuando llegó Jim Corbett con su fusil al hombro fue recibido como salvador, cuya hoja curricular acumula 30 ejemplares de tigres y leopardos problemáticos, es decir, los que comenzaron a comer hombres.
Canto tercero:
Entonces en un salto
de fuego, sangre, dientes,
de un zarpazo derribo
tu pecho, tus caderas.
Bebo tu sangre, rompo
tus miembros uno a uno.
Pablo Neruda
Hoy existen menos de 4 mil tigres en estado salvaje. De nueve subespecies, sobreviven seis en peligro de extinción. Las sobrevivientes son de Bengala, indochino, malayo, de Sumatra, siberiano (el mayor) y de China.
Canto cuarto:
Iba y venía, delicado y fatal, cargado de infinita energía, del otro lado de los firmes barrotes y todos lo mirábamos. Era el tigre de esa mañana, en Palermo, y el tigre del Oriente y el tigre de Blake y de Hugo y Shere Khan, y los tigres que fueron y que serán y asimismo el tigre arquetipo, ya que el individuo, en su caso, es toda la especie. Pensamos que era sanguinario y hermoso. Norah, una niña, dijo: Está hecho para el amor.
Jorge Luis Borges.
@acvilleda