Amor heroico

Ciudad de México /
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Las cosas vuelven a su destino: después de un arranque que coincidió con lo más intenso de la gran fiesta futbolera del mundo, poco a poco las miradas regresan a donde estaban antes y cada vez son más las personas que, como yo, se enamoran de “Guardián de mi vida”.

¿Cuál es la nota? Que urge revisar los modelos de producción de las telenovelas, en México, hoy.

Antes, cuando las grabaciones iban pegadas al aire, las empresas como Televisa podían reaccionar a situaciones como los partidos de futbol.

Acuérdese: le pedían ajustes a los escritores, alargaban algunos títulos, adelantaban otros. ¡Reaccionaban!

Hoy, como todo se graba con tantísima anticipación y se estrena primero en Estados Unidos y en plataformas, no hay manera ni siquiera de pedirle a las actrices y a los actores que vayan a hacer promoción.

¡Ya están trabajando en otros lugares! Incluso en otras televisoras. Es complicado.

A pesar de esto, es admirable el crecimiento de esta producción de Juan Osorio. Vamos por la tercera semana de transmisiones en Las Estrellas y esto no puede estar mejor.

Hoy lunes 13 de julio las cosas se van a poner muy ardientes entre Sofía (Silvia Navarro) y Franco (Daniel Arenas) con mucho amor, mucha belleza y mucha sensualidad.

Pero a partir de mañana, agárrese fuerte de donde pueda porque del romance pasaremos a la acción y vamos a ver unas secuencias simple y sencillamente maravillosas.

¿Por qué me entusiasma tanto esta telenovela? Por coral y por heroica.

Le explico: en este negocio de los melodramas seriados hay muchos tipos de historia. Uno de los más atinados, especialmente para los requerimientos de la televisión abierta de la actualidad, es el modelo coral.

¿Qué significa esto? Que en lugar de partir de una protagonista, partimos de muchas, de un coro de parejas protagónicas.

Haga un ejercicio de memoria y recuerde joyas como “Corona de lágrimas”, “El amor tiene cara de mujer”, “Los hermanos coraje”, “Muchachitas”, “Rebelde” y “Se busca un hombre”. Eran corales.

“Guardián de mi vida” rescata eso, lo cual permite que prácticamente todas las actrices y todos los actores brillen, y que todas las audiencias conecten.

Hay historias para las infancias, para los jóvenes, para los adultos y para las personas mayores. Es muy mágico. Es volver a estar unidas, volver a estar unidos, frente al televisor.

Y ahora viene lo más hermoso: lo heroico. Se lo voy a preguntar con todas sus letras: ¿Usted alguna vez se ha enamorado? ¿Enamorado de verdad?

Entonces estará de acuerdo con que todo lo que han dicho desde siempre es verdad:

Desde el “no puedo vivir sin ti” hasta “daría mi vida por ti”. Piénselo. Es muy fuerte. Especialmente en estos tiempos de individualismo, de odio.

“Guardián de mi vida” es una de las pocas producciones que reconocen esta parte fundamental del amor. Sus personajes, como pocos, “no pueden vivir sin el ser amado”, “darían su vida por ella, por él”.

¡Es precioso! Un nivel de romanticismo mucho muy alto. El regreso al amor heroico.

Por eso Franco ha pasado por todo lo que ha pasado (y lo que le falta). Por eso, esta semana, Salvador (Diego Klein) se convertirá en una de esas personas que parece que ya no existen, pero sí.

Ahí están. Dispuestas a amar. Dispuestas a dar el todo por el todo con tal de rescatar al amor de su vida. Usted lo verá y, le juro, lo gozará.

¡Qué bonita telenovela! No cabe duda: las cosas vuelven a su destino.

Luche por ver “Guardián de mi vida” hoy y siempre en Las Estrellas. Le va a gustar. De veras que sí.


  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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