'Ceniza en la boca': la película que México esperaba

Ciudad de México /
Únete al canal de Milenio

Acabo de ver una película bárbara y yo tendría que ser el peor periodista de México para no interrumpirlo todo y escribirle hoy de esto que se llama “Ceniza en la boca”.

No soy amigo de la presidenta ni conozco a nadie que esté cerca de ella, pero si yo fuera su asesor le suplicaría de la manera más atenta que la viera y que invitara a su director, Diego Luna, a hablar de ella en “La mañanera del pueblo”.

¿Por qué? Porque es un filme que yo sé que le va a encantar, que coincide al 100 por ciento con sus propuestas y que abre caminos sobre uno de los temas más complicados de la humanidad entera: la migración.

“Ceniza en la boca”, que Abia Castillo, Diego Rabasa y Diego Luna escribieron a partir de una novela de Brenda Navarro, aparenta ser una película más sobre lo mal que se la pasa la gente que deja su país para irse a una nación más “rica”.

¡No! ¡Para nada! Es la primera gran película que se pregunta lo primero que todas y todos nos debemos preguntar cuando hablamos de migración: ¿por qué se van los que se van?

México ya no exporta migrantes. Exporta las preguntas que nadie se había atrevido a hacerles.

Créame, es más fuerte de lo que parece. Urge que lo hablemos y esta joya indiscutible del cine mexicano nos va a ayudar a eso y más.

Necesito que la vea. Necesito que la vea usted, que no ha migrado pero que todo el tiempo está oyendo hablar de migrantes en Estados Unidos, en Europa y, por supuesto, en México.

Pero necesito que la vea usted también, que migró, que se fue a otro lado, que dejó a su gente, que se dejó a sí misma, que se dejó a sí mismo.

Por nada del mundo se vaya a imaginar la típica cinta festivalera diseñada para darle gusto a una élite intelectual.

“Ceniza en la boca” es cine del pueblo para el pueblo. Sin importar edades. Sin importar nada de nada.

Tampoco se vaya a imaginar un espectáculo melodramático con un final complaciente.

Esta experiencia es absolutamente innovadora incluso desde la perspectiva estructural.

Usted no va a creer cómo empieza ni cómo acaba, mucho menos que a cada rato, como si fueran capítulos, le van a dividir aquello a través de pantallas en blanco que sacuden el sistema nervioso de las audiencias llevándolas a instancias cada vez más emocionantes.

¿Se acuerda usted cuando Guillermo Arriaga lo cambió todo con la estructura polifónica de “Amores perros”?

Aquí pasa algo más o menos similar. No le voy a dar detalles para no arruinarle la experiencia, pero sí hay que ovacionar al equipo de guionistas.

Y si así está el texto, imagínese lo demás. Vamos a regresar a muchas cosas que todas y todos sabemos sobre la migración como la explotación, el racismo y la mentira.

Pero a partir de eso llegaremos a donde jamás habíamos llegado incluso desde lo familiar, desde lo más íntimo. Se va a ir de espaldas cuando vea a Anna Díaz haciendo lo que hace en pantalla.

Estamos ante la nueva gran actriz joven de este país. Decir esto cuando la tenemos frente a la maestra Luisa Huertas y al lado de la inmensa Adriana Paz, la primera mexicana en ganar el premio a la mejor interpretación femenina en Cannes, no es cualquier cosa.

Pero, además, aquí, como pocas veces, hay que celebrar el diseño sonoro de Miguel Hernández Montero y la fotografía de Damián García.

“Ceniza en la boca” está plagada de momentos icónicos. No sé cómo lo vaya a vivir usted, pero la parte del dedo en la boca a mí me hizo gritar.

Y todo el sonido de la secuencia de la llamada telefónica en la terraza me trastornó. Ese “no la escucho” saliendo a escucharlo todo, con aquella actuación en silencio, es un prodigio cinematográfico. Punto.

Ni hablemos del resto de los símbolos como el sofá que cuelga o los pétalos de las gelatinas artísticas porque entonces no vamos a acabar nunca. Hay que ver esto con los ojos del alma.

¿Qué pasa con Diego Luna como director? Sí, yo sé que el señor es muy famoso. Sí, yo sé que es una figura fundamental que lo mismo ha trascendido por cañonazos nacionales como “Y tu mamá también” que por llegar al universo cinematográfico de “Star Wars” con filmes como “Rogue One”.

Pero por un momento hay que hablar de él desde esta otra perspectiva: la del creador de contenidos.

Hay una admirable congruencia entre todo lo que ha dirigido este hombre. Sí hay vasos comunicantes entre “Abel”, su parte en “Revolución”, “J.C. Chávez” y “Mr. Pig”.

Ahí es donde uno encuentra al autor. “Ceniza en la boca” es cine de autor, cine de un director con obsesiones políticas, temáticas y estilísticas muy claras.

Es imposible que la figura pública no le gane a la imagen de director, pero le suplico que aprecie la manera tan exquisita como el maestro Luna “suelta” a sus actrices y a sus actores.

No parece que estén actuando. Hay momentos en los que parece como si las cámaras los hubieran agarrado en el antro, en el parque o en el metro.

Lamento mucho que en este país la industria del entretenimiento esté tan alejada de la literatura porque si fuéramos como deberíamos ser, la gran nota aquí sería la escritora Brenda Navarro.

Esta mujer es la autora que México esperaba. Una bestia de las letras capaz de fusionar lo personal con lo social. Esta película es un hito en su muy prometedora carrera. En serio.

¡Qué gran producción de Inna Payán, Valérie Delpierre y Diego Luna, entre muchas otras personalidades! Producción que va y viene por geografías que son todo menos lugares comunes.

En mis tiempos, nomás por la parte del ejército, este material se hubiera quedado enlatado durante años. Hoy lo tenemos en cartelera. Lo podemos gozar en absoluta libertad.

Luche con todas sus fuerzas por ver “Ceniza en la boca” este fin de semana en su sala cinematográfica más cercana. Le va a encantar. De veras que sí. Y esto incluye a Claudia Sheinbaum. Avísele por favor.

Y después de que la haya visto, hagámosla trascender, como al mejor cine del mundo. Esto merece ser como “El laberinto del fauno” de Guillermo del Toro, como “Roma” de Alfonso Cuarón.

Ya basta de estar peleando lanzamientos de fin de semana. Tenemos que pelear por películas que se queden y ésta merece exactamente esa posición. ¿O usted qué opina?


  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite