¡Qué idea tan más grandiosa la de hacerle su propio programa cómico al Compayito!
¿Por qué? Porque eso era lo que más necesitaba Televisa: que alguien rescatar alguna de las muchísimas aportaciones que esa empresa le ha hecho a nuestro imaginario colectivo y le sacara provecho.
Es exactamente lo mismo que están haciendo Disney, HBO y las más importantes casas productoras del mundo. ¡Es tendencia!
Y no, no se asuste ni comience a alucinar. Volver a este tipo de personajes, a esta clase de historias, es exactamente lo que la humanidad entera está pidiendo porque, después de la pandemia, todo se ha vuelto complicado.
Hoy, con tantos problemas, con tantas opciones, ni usted ni yo podemos estar perdiendo el tiempo experimentando con personajes nuevos que quién sabe si nos vayan a gustar.
¡Que rico volver a ver a alguien que ya conocemos, que dominamos, que sabemos lo que nos va a dar!
Compayito fue lo máximo en un punto muy específico de la historia de Televisa. Nos acompañó en grandes eventos deportivos. Le encantó a las multitudes.
Recuperarlo hoy le va a traer grandes momentos de humor y felicidad a muchísimas personas y no sólo eso, le va a permitir conectar con las nuevas generaciones.
Va a ser como si los papás le estuvieran pasando la estafeta a sus hijos. Va a ser mágico.
Además, el programa está buenísimo y estoy convencido de que le va a fascinar especialmente a las niñas y a los niños de 2023.
Tuve el privilegio de ver esto con anticipación y me encantó porque Pedro Ortiz de Pinedo, el productor de esta joya, tuvo a bien convocar al actor (Edson Zúñiga) y al escritor original (Eduardo Tepichín) de las legendarias participaciones del Compayito en lo que antes era Televisa Deportes.
Resultado: es el mismo Compayito de antes, el que todos recordamos. No hay traición. No hay contradicciones. Respeto Puro.
Sólo que enriquecido con la creatividad de un joven equipo de escritores comandado por Oscar Ortiz de Pinedo y una superproducción que entiende lo que es trabajar para las audiencias de Las Estrellas y VIX.
Esto se llama “¡Chócalas Compayito!”, es una serie planteada en capítulos de media hora y se va a estrenar este sábado 8 de julio a las 23:00 en Las Estrellas.
La historia está perfectamente bien justificada, tiene personajes grandiosos y hasta se da el lujo de crear un universo de Compayitos, de manos que hablan.
No le voy a dar detalles para no arruinarle la experiencia pero es algo así de entrañable y familiar como “Alf”, pero con un Compayito que está exactamente como millones de mexicanas y mexicanos hoy: endeudado, acosado, con ganas de resurgir.
El reparto no puede ser más maravilloso. Comienzo con las mujeres: Tenemos a Mariazel en un personaje que cambiará su vida, a Claudia Acosta que conectará con las multitudes y a la niña Ana Paula del Moral que es simple y sencillamente sensacional.
Marcelo Barceló, que es un actorazo a quien ya hemos celebrado en cine, está irreconocible. Pero cuando usted vea juntos a Rafael Inclán y a Raúl Araiza no lo va a creer. Son padre e hijo. Sí se parecen. Y sí lo hacen perfecto.
Felicito públicamente a los directores de escena, de fotografía, de iluminación y de edición de este proyecto porque, ¡qué barbaridad!, jamás dejamos de ver lo que tenemos que ver en una comedia de televisión abierta, pero el ritmo es vertiginoso, las imágenes son preciosas, la iluminación está excelente hasta en las escenas en movimiento y la edición es un poema.
Se nota cuidado, vocación, pulcritud, como con todo lo que tiene que ver con dirección de arte y musicalización. El productor asociado es Ramón Salomón.
Apúntelo desde ahora para que no se lo vaya a perder: luche con todas sus fuerzas por ver “¡Chócalas Compayito!” a partir de este sábado 8 de julio a las 23:00 en Las Estrellas. Le va a gustar. De veras que sí.