"Colisión": nos robaron la telenovela

Ciudad de México /
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Es una verdadera desgracia la falta de interés de nuestras autoridades y de nuestros grandes empresarios sobre el tema de las telenovelas.

Por lo mismo, no me extraña que cada vez que hablo de esto me tiren hate en las universidades y en las redes sociales.

Paradójicamente, mientras que aquí no paramos de rechazar esto, países otrora atrasados en poder suave como Corea o Turquía, se quedan con nuestros mercados naturales.

Ya se le olvidó a la 4T que si no hubiera sido por las telenovelas de la vieja Argos, como “Nada personal”, “Infames” e “Ingobernable”, no estarían donde están ahora.

Ya se le olvidó a Televisa que si no hubiera sido por las telenovelas de los tiempos de Emilio Azcárraga Milmo, no tendrían ni la mitad del poder que tienen hoy.

No, no estoy loco y a las pruebas me remito: hoy miércoles 9 de septiembre, en un espacio privilegiado de Park Avenue, en Nueva York, se inaugura “Telenovela”, una exposición de arte que gira alrededor del impacto cultural de los melodramas seriados en toda Iberoamérica.

Son decenas de obras que van de los años 70 a la actualidad, creadas por inmensos artistas de toda nuestra región, con la curaduría de Aimé Iglesias Lukin y que serán exhibidas hasta el 27 de marzo.

¿Quién está detrás de todo esto? La Art at Americas Society, una instancia seria, admirable y profesional de la que deberíamos aprender aunque sea un poco.

Pero espérese, se pone mejor porque mientras que nosotros agachamos la cabeza, callamos, olvidamos y permitimos que otros nos enseñen a hacer lo que dominamos, estos genios del arte y la cultura harán más actividades alrededor de este tema.

Vamos desde la presentación de un libro escrito con la colaboración de los más grandes investigadores del fenómeno de la telenovela en todo el mundo hasta un simposium pasando por fiestas, la publicación de catálogos y más, mucho más.

Le ofrezco desde aquí una disculpa pública a la Art at Americas Society por no poder acompañarlos en un evento tan especial.

Ojalá que después pueda ir porque esto es histórico. Porque es una verdadera desgracia la falta de interés de nuestras autoridades y de nuestros grandes empresarios sobre el tema de las telenovelas.

¡Sorpresa!

A propósito de telenovelas, HBO Max, uno de los sistemas de creación y distribución de contenidos en línea más importantes de los cinco continentes, acaba de estrenar “Colisión”.

¿Qué es esto? Una telenovela. Como “Doña Beja” de Brasil, pero estadounidense-mexicana-panregional en español.

¿Está buena? No. No está buena. Está maravillosa. Es una locura. La amas porque la amas. Tiene todo. ¡Divina!

¿Cuál es la nota? Que está inspirada en varios textos de Corín Tellado.

Nosotras y nosotros, en México, cuando hablamos de escritoras de telenovela, recordamos con amor a inmensas autoras como Fernanda Villeli, Caridad Bravo Adams, Marissa Garrido y Yolanda Vargas Dulché.

Corín Tellado triunfó, a nivel mundial, de una manera escandalosa, vendiendo libros. Ella era española.

En México sólo le adaptamos dos historias en 1979: “El amor llegó más tarde”, producida por Irene Sabido. Y “No tienes derecho a juzgarme”, una producción de Pepe Morris.

Fue la época en que la primera Televisa hizo series. Perdón, se tenía que decir y se dijo. Eran telenovelas de tan sólo 20 episodios que se transmitían a un ritmo de un capítulo por semana en Canal 2.

Yo las vi. Tenían exactamente eso que hoy tiene “Colisión”: un festín pasional, elegancia, contundencia. ¡Amor!

¿Por qué si Corín Tellado era tan buena México no le compró más? Porque sus historias tienden a resolverse luego, luego, y porque era muy cara.

¿Qué pasa con “Colisión”? Todo lo que adoramos en una buena telenovela pero potenciado por una gloriosa adaptación de un numerosísimo equipo literario que incluye a personalidades de un montón de generaciones como Iván Cuevas-Sánchez (“Rebelde”), Lina María Arboleda (“Un paso hacia ti”) y Jorge Maestro (“Clave de sol”).

A esto súmele un reparto de puras súper estrellas del género como la colombiana Margarita Rosa de Francisco (“Café con aroma de mujer”), la argentina Macarena Achaga (“Travesuras de la niña mala”) y los mexicanos Diego Klein (“Guardián de mi vida”) y Christian Vázquez (“Mirreyes contra Godínez”).

Como en toda buena telenovela estadounidense-mexicana-panregional no deja de ser divertidísimo escuchar a un inmenso actor como Leonardo Daniel hablando con acento mexicano, a su hija respondiéndole con acento argentino y todos caminando por las calles de Londres.

Pero es parte del “show”. Lo importante aquí es que HBO Max, a diferencia de las plataformas y los medios mexicanos, no sólo incluye telenovelas para atender bien a sus suscriptores que, como yo, también ven “House of the Dragon” y esperan la serie de “Harry Potter”.

¡No! Las presume. Ahí está la clave de todo. En tratar esto como se debe. En hacer a un lado el síndrome del impostor corporativo. En devolverle la dignidad a un género más apreciado en otras partes que en nuestro propio país.

Además, se trata de una producción exquisita dentro de los límites de este formato, plagada de valores de producción e intención de emocionar, de que la gente comente, de que haya algo parecido al suspenso.

Mil gracias, queridas amigas y queridos amigos de HBO Max por creer en nosotras y en nosotros, por invertir en nuestro país y darle a las telenovelas lo que pocos, muy pocos, todavía se atreven a darle a pesar de su importancia nacional e internacional.

Luche con todas sus fuerzas por ver “Colisión” en HBO Max. Le va a gustar. De veras que sí.


  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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