Netflix no es televisión. Netflix no se rige por el calendario de la televisión. Pero hay algo muy sabio que sus ejecutivos siempre hacen, que es muy de televisión y que a todos nos encanta.
¿Qué? Presentar siempre, a principios de año, una miniserie épica, grandiosa, espectacular como “Adolescencia”, “Bebé reno” y “Gambito de dama”.
¿Qué tiene esto de maravilloso? Que tal vez sin proponérselo, crearon un hábito. Que tal vez sin proponérselo, establecieron algo que no existía en ninguna parte, una temporada de miniseries, tal y como la televisión de antes establecía su temporada de estrenos.
¿Por qué le estoy comentando esto? Por el éxito indiscutible de “His & Hers” (“Él y ella”) que pinta para convertirse en la gran miniserie de todo 2026.
¿Cuál es la nota? Que a diferencia de “Adolescencia” y “Bebé reno”, no es británica.
“His & Hers” le está devolviendo a Estados Unidos la supremacía del poder suave global justo cuando ese país lucha por imponerse en mil y un posiciones a nivel internacional.
¿Vale la pena invertir más o menos seis horas en maratonear esta creación de William Oldroyd (“Lady Macbeth”)?
Por supuesto que vale la pena. Es increíblemente entretenida, apasionante y adictiva.
Su gran aportación es que empodera a quien la mira porque no hay manera de estar ahí y de no participar, de no atar cabos, de nos sacar conclusiones. Es muy gratificante.
¿De qué trata? Voy a buscar una manera diferente para hablarle de esto sin platicarle la miniserie. Se me hace una falta de respeto imperdonable arruinarle la experiencia y más cuando se trata de una propuesta tan buena.
¿Se acuerda usted de “Twin Peaks”? Es un universo de culto que incluye varias series y películas, uno de los contenidos más importantes de todos los tiempos que cambió la historia de la televisión en 1989 a partir de un asesinato.
“Él y ella” es más o menos lo mismo llevándonos por caminos más terrenales, más de hoy, que hacen que las audiencias conecten inmediatamente como la violencia de género, el racismo y el edadismo.
Admiro profundamente el trabajo de dirección del mismo William Oldroyd (qué sintomático que el escritor sea el director) y de la inmensa Anja Marquardt (“The Girlfriend Experience”) porque supieron manejar a todas y cada una de las actrices, a todos y cada uno de los actores, para jugar con nuestras ideas, para jugar con nuestro sentimientos.
“His & Hers” comienza haciéndonos creer una cosa, luego otra, luego otra más, otra más y al final uno se queda con la boca abierta ante una colección de revelaciones francamente fantástica, francamente polémica.
¿Por qué? Porque abre debates. Si usted está muy clavada, muy clavado, con las guerras ideológicas, tendrá material para dar y regalar. Se lo juro.
Hoy que nada ni nadie nos sorprende, es divino que podamos ver un contenido que rete nuestra capacidad de asombro y que, además, esté tan bien hecho.
Las actuaciones de Jon Bernthal (“The Bear”), Tessa Thompson (“Westworld”), Marin Ireland (“Homeland”), Pablo Schreiber (“Halo”) y Crystal Fox (“Big Little Lies”) van de lo más enigmático a lo más sensible y de lo más categórico a lo más casual.
Y lo mejor de todo es que son creíbles. Eso sólo se logra con un trabajo finísimo de construcción de personajes porque en este género es muy fácil chafear y aquí hay cero errores. En serio.
Luche con todas sus fuerzas por ver “Él y ella” en Netflix. Le va a gustar. De veras que sí.