‘Ginny y Georgia’ y ‘La mexicana y el güero’

Ciudad de México /

Desde hace mucho que me muero por escribir de Netflix pero, por un lado, la cantidad y velocidad de sus novedades es imposible de reportar.

Yo me tendría que dedicar de tiempo completo a mirar y reseñar puro Netflix para medio informarle de lo que está pasado por ahí. Es tremendo.

Pero, por el otro, tenemos un problema: las preferencias del público mexicano.

Si se siente feo estar cubriendo las novedades, las producciones originales y que las audiencias de este país ni siquiera las volteen a ver para quedarse o con las mismas telenovelas que antes veían en Televisa o con cosas viejas como la saga Crepúsculo, cuando hablamos de cine, y New Amsterdam, cuando hablamos de series.

¿Cómo le hace uno como crítico, para atender esto en términos periodísticos? Hoy voy a hacer un experimento y ya usted me dirá si le gusta o no.

Le voy a escribir de Ginny y Georgia pero se la voy a comparar con “La mexicana y el güero”.

¿Por qué? Porque aquí hay un tema parecido a la injusticia, a la discriminación, al clasismo.

¿Qué es Ginny y Georgia? Una serie familiar, juvenil, estadounidense, sobre las aventuras de una mamá muy joven y su hija adolescente.

Y no, no cometa el error de decir que es como la Gilmore Girls porque eso no es cierto.

“Ginny y Georgia” trae una propuesta completamente 2021 en cuanto al origen étnico de sus protagonistas, la violencia de género, las drogas, la virginidad, la diversidad sexual y mil situaciones más que hacen una diferencia olímpica.

No por nada, las principales estrellas de esa serie se burlan de Gilmore Girls en el capítulo uno.

¿Qué es La mexicana y el güero? Una telenovela mexicana, sobre las aventuras de una mamá, todavía joven, y su hija que si bien no era adolescente, casi.

¿Qué tienen en común Ginny y Georgia y La mexicana y el güero? No le voy a dar muchos detalles para no arruinarle la experiencia, pero algo mucho muy delicado: sus protagonistas son delincuentes, estafadoras.

¿Y? ¿Cuál es el problema? Que la opinión pública prácticamente crucificó a la producción de La mexicana y el güero porque estaba haciendo, supuestamente, promoción del delito.

Todo vimos, en el maravilloso capítulo final de este melodrama seriado, una conclusión tan admirable que, al contrario, a todos nos acaba quedando claro que la única manera de alcanzar la felicidad es haciendo el bien y pagando por nuestros errores.

¿Qué va a pasar con Ginny y Georgia? ¿Nadie va a decir nada? No le voy a contar el final de temporada, ¿pero a usted se le hace justo?

¿Por qué? ¿Porque sí se vale atacar las producciones nacionales y no a las internacionales? ¿Porque sí se vale meterse con las series y no con las telenovelas? ¿Porque Netflix es intocable y Televisa, no?

Y no, nos hagamos tontos. Tan Netflix sabe que esto es peligroso que, al final de algunos episodios, invita a las audiencias que necesiten ayuda a entrar a ciertas páginas de internet en el mejor estilo de 13 Reasons Why.

Ginny y Georgia es grandiosa, muy chistosa, emocionante, entrañable, entretenida, reveladora, bien actuada, bien hecha.

Por favor véala, pero cuando lo haga, vaya más allá de lo evidente y reflexione sobre lo que está recibiendo en términos ideológicos, en términos mediáticos y pregúntese:

¿Qué pasaría si estuviéramos hablando de una serie nacional? ¿Qué pasaría si se tratara de mujeres mexicanas, de nuestras mamás consumiendo marihuana, de nuestras hijas robando?

Por mucho que hayan sufrido, ¿usted las justificaría? ¿Hasta dónde sí? ¿Hasta dónde no? ¿Por qué?


alvaro.cueva@milenio.com

  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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