Por supuesto que mañana le voy a publicar una columna mucho muy especial sobre el Super Bowl pero hoy, la nota, definitivamente, es Itatí Cantoral.
Primero, porque la señora no para de sorprender a propios y extraños.
Cuando no triunfa con alguna serie, revoluciona el teatro unipersonal, regresa con un clásico del teatro mexicano contemporáneo o se integra al fenómeno “Mentiras”.
Itatí siempre está activa, siempre está vigente, siempre es noticia.
Y, segundo, porque, como usted sabe, desde finales de la semana pasada, no se habla de otra cosa en las redes sociales que no sea su participación especial al lado de Melissa McCarthy en uno de los más virales anuncios del Super Bowl.
Vamos a entender lo que está pasando aquí: el espectáculo, en general, ya no es lo que era antes. No me estoy quejando. Estoy señalando una realidad.
Cuando las cosas cambian tanto, sólo hay de dos sopas: o te quejas y desapareces, o lo aceptas, lo entiendes, te adaptas y sigues creciendo.
Los comerciales del Super Bowl son de lo poco que queda del glamour de la televisión de ayer, de hoy y de siempre.
El problema es que, por los costos y las características de los anuncios del evento deportivo más importante de la potencia más grande del mundo, casi nadie entra ahí.
Y si es mexicano, menos. ¿Sí entiende usted el momento histórico global por el que estamos pasando?
Si Salma Hayek estuviera iniciando su carrera hoy, la tendríamos bailando entre sartenes y entrevistas promocionales en un “show” de mediodía de alguna televisora local.
Bueno, en este contexto tan peculiar, Itatí Cantoral, nuestra amada Itatí Cantoral, no sólo sale en un anuncio del Super Bowl, está teniendo una participación especial, está recibiendo un homenaje en vida.
Dígame, por favor, si no es como para que todas y todos en este país estemos enloquecidos de orgullo y felicidad.
Porque Itatí lo que hace, al salir en ese comercial, es darle sentido a ese contenido. Y los responsables de ese anuncio, al ponerla ahí, la están reconociendo como la reina del entretenimiento, como la diosa de las telenovelas que es.
Si la señora Cantoral no hubiera aceptado, ese “spot” se hubiera podido hasta malinterpretar. ¿Qué tiene que estar haciendo una comediante gringa burlándose de las telenovelas, de nuestras telenovelas?
Pero no, desde el momento en que Itatí aparece, aquello se entiende, conecta, Melissa McCarthy adquiere respeto y el resultado es un juego delirante que, además de involucrar a otros actores, le recuerda al mundo la relevancia de las telenovelas.
¡Para que luego vengan y me digan que están muertas! ¡Para que luego vengan y me digan que nadie las ve!
Si yo fuera Televisa, estaría pensando seriamente en esto, recontrataría en exclusiva a Itatí y le haría un “spin-off” de “María la del barrio”, 30 años después, nomás con Soraya Montenegro, Nandito y quien se deje en farsa delirante.
Pero pues ya ve. Nadie entiende. Nadie quiere entender.
Si no ha visto el anuncio completo, si no lo ha visto bien, búsquelo con calma en YouTube. Se llama “ELF Cosmetics Super Bowl Ad With Melissa McCarthy & Itati Cantoral”.
Lo de hoy ya no es “¡Maldita lisiada!”. Lo de hoy es “He’s mine! He’s mine! He’s mine!”
¡Felicidades, Itatí Cantoral! Eres grande. La única capaz de regalarnos una satisfacción como ésta hoy, justo hoy. De veras que sí.