Las Telenovelas en 2023

Ciudad de México /

Hacer un balance de lo que pasó con las telenovelas mexicanas en 2023 me produce sentimientos encontrados.

¿Por qué? Porque me queda claro que fueron un exitazo, pero todo el mundo habló mal de ellas, inventó que no estuvieron funcionando. Lo de siempre, pero peor.

¿En qué me baso para decir que peor? En que en 2022, cuando menos, a las plataformas como Netflix les dio por recuperar esto bajo conceptos como “Con N de Netflix” pero en 2023, ¡Uy, no! ¿Novelas? ¿Cuáles novelas? ¡Qué asco! ¡Eso es para nacos y nosotros, por supuesto, somos “fifís”!

La próxima vez que quiera hablar de discriminación, inclusión y de todos esos temas, acuérdese de esto. En la negación de nuestra cultura popular se esconden las claves de muchos de nuestros peores conflictos sociales.

¿Qué pasó con las telenovelas mexicanas en 2023? Que se consolidaron con un esquema bastante atractivo de temas y de tonos, como en la época de oro de la vieja Televisa. En serio.

Fuimos de las producciones didácticas como “Vencer la culpa” a las sectas demoniacas de “El maleficio”, del erotismo de “Cabo” a la inocencia de “Tierra de esperanza”.

Del empoderamiento femenino más radical como el de “El amor invencible” a la revaloración de los adultos mayores de “Eternamente enamorándonos”. Y de la denuncia de “Ellas soy yo” a la paz de “Nadie como tú”.

Se habló de trata de personas, de posiciones políticas como la del embajador de los Estados Unidos, de trastornos como el Alzheimer, de lesbianas, de fanatismo religioso, de personas trans. ¿Le sigo?

Mentira que todas las telenovelas de 2023 fueron iguales. Mentira que siempre estuvimos viendo lo mismo.

Y no, aunque las historias turcas, coreanas y de muchos otros países siguen teniendo una posición bastante importante en algunos sectores de nuestra sociedad, el impacto sigue estando aquí, en las producciones nacionales y entre más tradicionales, mejor.

El año que está por terminar fue una gran lección para quienes se dedican a la realización pero, sobre todo, a la programación de telenovelas.

Parece que por fin quedó claro que no es lo mismo una telenovela para la televisión tradicional que una telenovela para el mundo digital.

Títulos como “Pienso en ti”, jamás se debieron haber transmitido en televisión abierta privada nacional y joyas como “Senda prohibida” nunca se debieron haber dividido en temporadas y menos para el “streaming”. ¡Qué desperdicio!

Es tristísimo que conceptos como “Más allá de ti”, “Ella camina sola” y “Cualquier parecido” no se hayan comentado por culpa de esta maraña de etiquetas, prejuicios y equivocaciones.

E igual, es muy sintomático que con todo y esto, propuestas como el final definitivo de “La mujer del diablo” hayan tenido tantísimo éxito y lanzamientos como “Volver a caer” hayan recibido reconocimientos internacionales.

Esto de lo internacional fue fundamental de enero a la fecha. Nuestras telenovelas se volvieron a grabar en otros países como Argentina (“Golpe de suerte”) y El Vaticano (“El maleficio”), y vimos coproducciones particularmente afortunadas.

¿A usted no le encantó viajar por el mundo con el “Montecristo” de William Levy o conocer el País Vasco con “Las pelotaris” de Zuria Vega?

Sí, yo sé que ante los ojos de las multitudes estos dos últimos títulos son series y no telenovelas pero, perdón, entre “Montecristo” y “Succesion” no hay un solo vaso comunicante y “Las pelotaris”, más que vincularse con “The Handmaid’s Tale” es un homenaje a los falsos suspensos de las historias que escribía Carlos Olmos en los años 80.

Y pues ni las gozaron las audiencias que miran series ni las disfrutaron las personas que miran telenovelas.

Volvemos a lo mismo: no hubo nada más hermoso en 2023 que llamar a una telenovela, telenovela, y vivirla sin más aspiración que la de ver una telenovela.

Si no me cree, acuérdese de lo que sucedió con el canal TLNovelas en los últimos dos semestres.

Aquello fue la cúspide del “rating” con la restauración y programación de clásicos como “Vivir un poco”, “Amor en silencio” y “El camino secreto”.

¿Ahora entiende por qué le digo que hacer un balance de lo que pasó con las telenovelas mexicanas en 2023 me produce sentimientos encontrados?

Es luchar contracorriente. Es muy tonto y desgastante. ¡A cada quien su vida! Yo me siento muy orgulloso de la industria que tuvimos en 2023, produjimos mucho, aprendimos un montón y algo me dice que las cosas se pondrán mejor en 2024. ¿O usted qué opina?


  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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