‘Madre solo hay dos’

Ciudad de México /

No sé qué me da más gusto, si el hecho de poder ver una nueva serie mexicana, el dato de que venga de una casa productora diferente o la nota de que Netflix sea tan generosa con nosotros y no se canse de apoyar al talento nacional.

Pero hoy es un día importante precisamente por eso. Porque desde hoy usted va a poder ver Madre sólo hay dos en este importantísimo sistema de distribución de contenidos en línea.

¿Qué es? ¿Quiénes salen? ¿De qué trata? ¿Por qué hay que verla? ¿Por qué es importante?

Madre sólo hay dos es una serie entre cómica, melodramática, como telenovela, como sitcom. Es un formato muy afortunado que seguramente a usted y a su familia le va a encantar.

Sus protagonistas son puras megafiguras del cine, el teatro y la televisión como Ludwika Paleta, Paulina Goto, Martín Altomaro, Zaide Silvia Gutiérrez, Ana Karina Guevara y Nora Velázquez, por mencionar sólo a unos cuantos.

No le voy a vender trama para no arruinarle la experiencia, pero es una historia que a partir de muchas insólitas noticias con las que de repente nos topamos en las redes sociales y del lugar común del intercambio de bebés en las maternidades, construye un enredo muy sabroso.

Hay humor, romance, diversidad sexual, niños, crítica social, nuevos roles de género, diferencias de clase y un montón de situaciones que lo llevarán a distraerse con algo que va más allá de lo que vemos todos los días.

Hay que verla, primero, porque creo que usted y yo, como mexicanos, tenemos que apoyar lo nuestro, nuestras historias, nuestra gente.

Y, segundo, porque genuinamente representa una alternativa en el saturado mercado de los contenidos en línea.

Además, tiene una cuestión muy inteligente, muy como de televisión abierta, pero sin la mojigatería de la televisión abierta: es para todos.

Por un lado, tenemos contenidos para personas maduras. Por el otro, para personas muy jóvenes. De repente, para ricos. De repente, para pobres.

Y si usted es mujer, va a encontrar algo. Y si es hombre, también. A mí me encanta porque le saca provecho a actores que casi siempre vemos en los medios tradicionales haciendo lo mismo.

Aquí, se pueden dar el lujo de mostrar las tetas, de decir groserías y, lo más interesante, de contar algo que, insisto, sin dejar de remitirnos a muchas cuestiones, es innovador.

Por si esto no fuera suficiente, es un producto grato, limpio y fresco que conforme van pasando los capítulos va adquiriendo cuerpo hasta llevarnos a insólitas reflexiones sobre la maternidad hoy.

Felicidades a la casa productora Perro Azul, a Fernando Sariñana, a Carolina Rivera, a toda la gente que está detrás de este proyecto y muy en especial a los actores. ¡Qué gran trabajo hicieron!

¿Sabe usted qué fue lo que dije cuando la comencé a ver? Aquí está la telenovela del futuro. Esto es lo que tendríamos que hacer más seguido en México y en todo el mercado de habla hispana.

Qué pena que el resto de las casas productoras no tengan un modelo de negocios como el de Netflix porque si así fuera, todos saldríamos ganando: público, creadores, anunciantes. ¿Se imagina?

Luche con todas sus fuerzas por ver, a partir de hoy, Madre sólo hay dos. Está muy bonita, muy chistosa. Le va a gustar. De veras que sí.


alvaro.cueva@milenio.com

  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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