'Palm Royale' de Apple TV+

Ciudad de México /
Es un cuento de hadas, pero del siglo XXI. ESPECIAL

Estamos ante una encrucijada narrativa: ¿cómo deben ser hoy los cuentos de hadas?

Antes era muy fácil: teníamos a una princesa que debía ser rescatada por un hombre o a una chica pobre que resultaba ser, milagrosamente, la hija perdida de algún millonario. Y todo acababa en boda.

Eso era lo que tenía que ser. Era lo que estaba en el imaginario colectivo. Era lo que funcionaba, lo que las multitudes buscaban.

Hoy, por supuesto, las mujeres odian que las rescaten, no creen en milagros y sus máximas ilusiones tienen que ver con todo menos con una boda.

Pero sigue existiendo el anhelo de entretenimiento. ¿Cómo le cuenta usted una historia a las mujeres de hoy? ¿Cómo las divierte sin perjudicarlas? ¿Cómo las puede hacer soñar?

La respuesta está en “Palm Royale”, una serie buenísima y genuinamente importante que se estrenó hace muy poco en Apple TV+.

Es un cuento de hadas, pero del siglo XXI. Es una historia de rescate, pero en tiempos de feminismo. Es un magnífico romance, pero como tienen que ser los romances hoy.

Si yo fuera el encargado de dar los Emmys, ya le estaría entregando una estatuilla a Abe Sylvia, su escritor, porque aunque esto no va por el lado de las cada vez más complicadas epopeyas que tenemos en la actualidad a manera de “televisión premium”, va por esos cambios editoriales que tanto necesita la humanidad.

“Palm Royale” es la historia de una mujer que sueña con ser feliz, con ser rica, con vivir mejor, en la cima.

Y no, no lo va a conseguir prostituyéndose, robando o dedicándose al narcotráfico. Es muy interesante, atractivo y adictivo todo lo que hace.

Como todo cuento de hadas, se desarrolla en un mundo “mágico”: en la Florida de los años 60.

No sabe usted qué espectáculo tan más maravilloso de ropa, maquillaje, peinados, automóviles, locaciones, muebles, música y accesorios.

Y están las brujas, y los hombres (que ya no son ni príncipes, ni héroes ni galanes) y todo lo que no debe faltar para que esto funcione sólo que corregido y aumentado.

Amo con rabia feroz “Palm Royale” porque confirma que el mundo del espectáculo sí se puede reinventar y porque pone sobre la mesa algo que urgía decirle a las nuevas generaciones:

El feminismo no se inventó con “Me Too”. La historia del feminismo es enorme, en los años 60 tuvo momentos de gloria y hubo figuras como Simone de Beauvoir que generaron un cambio.

Por favor no se vaya a imaginar un mamotreto intelectual. “Palm Royale” es, antes que cualquier otra cosa, diversión. Va del drama a la comedia pasando por la picaresca. Es cine de hoy.

Pero lo que más me enloquece es el reparto. Con mucho respeto voy a comenzar de atrás para adelante, si es que en esta constelación de leyendas vivientes se puede utilizar esta expresión.

¿Sabe usted quién sale aquí? Carol Burnett. La única, la inigualable, la diosa. ¿Puede haber un honor más grande que ver en este 2024, ahí, a una de las mujeres más importantes de toda la historia de la televisión mundial?

Pero espérese porque está Laura Dern que aunque es famosísima y ganó el Oscar, yo creo que aquí está haciendo uno de los papeles más relevantes de su vida.

A propósito de ganadoras del Oscar, cuando usted vea en esta serie a Allison Janney no lo va a poder creer. Su mirada pesa. Su presencia asusta. Está genial.

Pero Leslie Bibb (“Ironman”) no canta mal las rancheras porque va de víctima a villana en menos de una frase y sin perder una micra de credibilidad. ¿Cómo lo logra?

Sí, ya sé que ya lo aburrí y que debería de estarle escribiendo, como todo el mundo, de Ricky Martin, pero la verdad es que esto es tan revolucionario que yo necesitaría el triple de espacio para profundizar.

Y todavía no le digo nada de la protagonista magistralmente interpretada por la nominada al Oscar Kristen Wiig, a quien usted seguramente recuerda de “La boda de mi mejor amiga” y “Wonder Woman 1984”.

Aquí, como Maxinne Simmons, se va a consagrar. De mí se acuerda.

Luche con uñas y dientes por ver ya, pero ya, “Palm Royale” en Apple TV+. Le va a a gustar, pero además, le va a cambiar el chip. De veras que sí.


  • Álvaro Cueva
  • contactoalvarocueva@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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