Es muy desesperante el fenómeno de ignorancia que existe entre muchas de las personas que se dedican a hablar de televisión en las redes sociales.
En ese patético esfuerzo por llamar la atención, hacen escándalo de cualquier cosa y al final, todos salimos perdiendo.
Le voy a poner un ejemplo: la serie Sneaky Pete. Yo no sé si usted la conozca, pero es una magnífica serie que aplica lo mismo para pasar el rato que para reflexionar sobre los valores, la delincuencia y muchas cosas más. ¿Sabe usted quiénes la crearon? Bryan Cranston (Breaking Bad) y David Shore (Doctor House).
Sneaky Pete es como Breaking Bad pero cambiando las drogas por estafas y sumando, admirablemente, el tema de la familia. Es un título imperdible que se canceló al llegar a su temporada número tres. ¿Y qué hicieron muchas de mis colegas de las redes sociales? Se dividieron en dos bandos.
El primero, el que hacía como que se escandalizaba ante la terrible noticia de la cancelación de este título asumiendo que aquello era una injusticia.
Y el segundo, el que afirmaba que aquello había llegado a su fin porque era un fracaso asqueroso que no le había gustado a nadie y que, por supuesto, merecía desaparecer.
No puedo ante esto. Se lo juro. ¿Quién le dijo a estos “doctos” especialistas que todas las series de televisión tenían que durar mil años?
Hay series que con tan sólo una temporada alcanzan la cúspide de la trascendencia y otras que pueden tener más de 20 y que no le importan ni a quien las hace.
Ahora, los motivos para la cancelación de una serie son increíblemente sofisticados y la mayoría de las veces no tienen nada qué ver con ni con ratings ni con ventas.
A veces los títulos se van porque sus creadores no quieren continuar, porque no están de acuerdo con los sueldos, porque los actores tienen otros compromisos, por problemas de salud, porque alguno de los involucrados es particularmente conflictivo, porque se detonó algún conflicto legal o por un tema de costos.
¿Dónde está el fracaso aquí? ¿Ahora entiende el daño que estos seudoperiodistas le hacen a la industria?
La ponen una etiqueta negativa a algo que probablemente esté muy bueno y muchas personas, al escucharlos, ya no van a sentir ganas ni de ver ni de invertir en aquello.
¡Para qué si ya la cancelaron! ¡Para qué si no tuvo éxito!
Yo sé que la intriga es muy divertida, pero por favor, elija con sabiduría a los medios que recomiendan televisión.
La nota no está donde muchos de ellos dicen y es una lástima que usted se pierda de grandes experiencias sólo por los arrebatos de estos personajes.
¿Por qué le estoy hablando hoy de Sneaky Pete? Por una buena noticia: este título fundamental de Amazon Prime Video está disponible, desde la semana pasada, en el canal de paga AXN.
Es otra ventana, otras audiencias, otras posibilidades. Por favor búsquela y diviértase con ella. No le haga caso a los que no saben. Le va a encantar. Se lo garantizo.
alvaro.cueva@milenio.com