Terminó 'Doménica Montero' en VIX

Ciudad de México /

Terminó “Doménica Montero” y creo que no fui el único que estuvo esperando que subieran los últimos cinco capítulos a VIX, el viernes pasado, para verlos de un jalón.

Me sentí como drogadicto en ataque de ansiedad. No podía parar. Amé, amé, amé. Me reí. Me burlé. Lloré. Suspiré. Como con las telenovelas de antes, pero en 2026.

Por respeto a las millones de personas que están gozando de esto en Las Estrellas no voy a contar detalles pero fue divertidísimo.

Voy a decir algo muy feo pero por primera vez en años me quedé con ganas de más capítulos.

Y es que la cantidad de información que no dieron por segundo fue tanta, tan buena, tan fuerte que cuando mi Doménica (Angelique Boyer) dijo: “¡Llegué al límite!”, yo le contesté:

“Menos mal, mamita, porque te dejaron plantada en el altar, te robaron, te demandaron, te encarcelaron, te mintieron, te golpearon, te manosearon, te difamaron, te dispararon, te violaron y te compusieron una canción hiriente, entre muchas, muchísimas cosas más”.

“A cualquier otra persona, en tu situación, le hubiera dado un infarto. Menos mal que llegaste al límite. Si no, me hubiera preocupado un poquito”.

Pa´ que luego venga la generación de cristal a decirme: “¡Te voy a cancelar porque me estás hablando feo!”

¡Jajajajajaja! Aprendan de Doménica Montero. A ella nomás faltó que la cagara un pájaro y 50 capítulos después llegó a su límite. ¡Mi amor! ¡Cómo te admiro!

En mi larga vida he visto todas las telenovelas que he podido, pero en esta joya escrita por Ximena Suárez y Julián Aguilar sobre la adaptación que Caridad Bravo Adams hizo del clásico de Inés Rodena en 1978, TikTok se quedó estúpido.

Era golpe, grito, balazo, beso, revelación, golpe, grito, balazo, beso, revelación, golpe, grito, balazo, beso, revelación… ¡Ahhhhh! ¡Todo en menos de tres minutos!

Con un personaje, y luego con otro, y luego con otro, y con otro, con otro, con otro, con otro. ¡Ahhhhh! ¡Ni chance de ir al baño! No había manera de ponerle pausa. ¡Qué cosa tan más vertiginosa!

Yo pensaba: ¡Pobres actores! ¿Cómo tendrán el sistema nervioso?

Porque en una misma escena tenían que pasar de la sorpresa a la persecución, del dolor a la lujuria y de la llamada del celular a dejar todo en suspenso para la siguiente secuencia.

Sí se necesita un talento a prueba de balas para manejar tanta cosa y la producción, peor tantito porque era montar camionetas, caballos, pistolas, fiestas, cárceles, velorios, hospitales, ataques químicos, menciones comerciales e iglesias para escenitas como de VIX Micro.

¡Pero con los presupuestos de TelevisaUnivision! ¡Una locura!

Por eso uno, como espectador, cuando llegaron escenas como la de “te voy a encerrar en esta recámara mientras llega la policía a capturarte” no puede menos que ahogarse de la risa.

¿En serio ese personaje jura que va a detener a un villano asesino violentísimo maldito súper fuerte de lo peor encerrándolo en una recamarita retacada de ventanas y balcones cerrándole la puerta con una llavecita como de lonchera de plástico?

¡Jajajajaja! No, pues sí. Ese personaje tiene un problema.

¿Pero sabe qué fue lo más hermoso de esta producción de Carlos Bardasano? La supervisión literaria.

Sentí exactamente ese rigor que la Televisa de Palmira Olguín, de Luis Reyes de la Maza y de Tere Medina le aplicaban a la revisión de libretos hace más de 30 años.

Toda la parte moral, toda la parte de valores, toda la parte de la impartición de la justicia, fue perfecta.

Y aunque podemos discutir algunos castigos, porque las narrativas del siglo XXI van por otro lado, aquí tenemos exactamente lo que no tuvimos en los tiempos de las narcoseries y las narcotelenovelas.

Si este nivel de exigencia hubiera existido en nuestros melodramas seriados entre 2000 y 2018, no tendríamos el violentísimo país que tenemos ahora.

¡Mil gracias, escritoras, escritores, supervisoras y supervisores! ¡Felicidades, TelevisaUnivision!

Y mis respetos para Carlos Cock Marín. ¡Qué manera de dirigir actrices y actores! ¡Qué manera de dirigir actrices y actores a otra velocidad, en otro contexto, sin dejar de hacer telenovela!

Me encantaría luego felicitar actriz por actriz, actor por actor, hacer observaciones, pero me voy a guardar eso, si se puede, a cuando llegue este desenlace a Las Estrellas.

Luche con todas sus fuerzas por ver toda “Doménica Montero” como quiera, donde pueda o cuando pueda, pero llegue al final. Le va a gustar. De veras que sí. ¡Bravo!


  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite