¡Qué injusto es el cerco informativo! Recuerdo, con profunda claridad, cuando se anunció la construcción del Centro Nacional de las Artes.
La nota era un escándalo porque implicaba mutilar la parte más sagrada de los Estudios Churubusco. ¡Pero qué cree! En lugar de criticar eso, prácticamente todos los medios de la época se deshicieron en elogios hacia Carlos Salinas de Gortari.
El 27 de enero se anunció la construcción de la Universidad de las Artes.
¿Y cuál es la nota? No hay nota. Y peor tantito, los medios tradicionales y digitales que fueron a la presentación se preocuparon más por confrontar a la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México que por entender la magnitud de esta obra.
Se me cae la cara de vergüenza. Desde la construcción de Ciudad Universitaria (1950-1952) que en la capital de la nación no anunciaba algo así de grande, así de importante. Por favor, tantita vergüenza. Tantito criterio.
Clara Brugada está cambiando la historia de la CDMX a una velocidad impresionante, pero yo sí quisiera hacer una pausa para sensibilizarla a usted, para sensibilizarlo a usted, sobre la relevancia de este proyecto.
Aquí hay dos elementos: lo social y el espacio.
Hablemos de lo social: cada año hay miles, muchos miles de jóvenes que quieren estudiar arte y que no pueden porque en las pocas universidades donde podrían inscribirse, sin pagar una fortuna en colegiaturas, hay menos de 50 lugares.
¿Sí entiende el dramatismo de esto? ¿Sí alcanza a entender las funestas consecuencias personales y comunitarias detrás de esta desgracia?
En la Universidad de las Artes que acaba de anunciar Clara Brugada habrá, al principio, 4 mil oportunidades para que las chicas y los chicos de la Ciudad de México obtengan, con altísima calidad y sin pagar un solo centavo, una de 19 licenciaturas de cuatro años que se van a ofrecer ahí.
No hay manera de no sorprenderse. No hay manera de no festejar. Esto es mucho más que una universidad. Es una declaración de principios. Es poner al arte y a la cultura como una prioridad, cambiar la vida de muchísimas personas, cambiar la vida de muchísimas comunidades. ¡Es fantástico!
No se trata únicamente de obtener un papel. Se trata de transformar entornos. Yo, como muchas personas, vi en línea la presentación de esto y sigo en éxtasis porque todo está aterrizado para que las egresadas y los egresados triunfen.
Ejemplo: si van a estudiar producción, se pueden graduar especializándose en festivales y eventos masivos como los que semana a semana tenemos en muchísimos puntos de la Ciudad de México.
¿Qué quiere decir esto? Que sí van a tener dónde trabajar y que al hacerlo, mejorarán lo que ya existe y lo llevarán más allá.
Lo mismo va a pasar con las licenciaturas en memoria y conservación, con las de artes visuales, con las de música y con las de teatro y danza.
¿Quiere usted guionistas? De aquí van a salir los mejores. ¿Quiere usted curadores? Aquí los va a encontrar.
Estamos hablando de un nuevo modelo educativo, de la formación de artistas con espíritu crítico.
Por lo que más quiera en la vida, quiero invitarla, quiero invitarlo, a que busque toda la información y esté muy al tanto de esto porque aquí es donde se va a escribir la nueva historia del arte mexicano. De mí se acuerda.
Hablemos del espacio, sobre todo si usted vive en Monterrey, Guadalajara, Puebla o Villahermosa y no tiene los antecedentes.
En el corazón de la Ciudad de México, donde comienza el Centro Histórico, hay una zona súper famosa llamada Tlaxcoaque con una de las historias más negras que usted se pueda imaginar.
Ahí, las autoridades del pasado, hacían brutalidad y media con la gente. Golpeaban, torturaban. Es muy fuerte. Busque el documental de Capital 21.
El caso es que ese sitio, que representa cosas para miles de personas, para cientos de familias, va a ser la sede de la Universidad de las Artes.
Póngase a pensar, por favor, en el profundo mensaje de amor y progreso que Clara Brugada nos está mandando al elegir Tlaxcoaque como eje de la transformación artística de la capital del país.
Pero no se asuste, no lo va demoler. Al contrario, lo va a respetar y, paralelamente a la universidad, construirá un lugar que quede para la posteridad donde las mexicanas y los mexicanos del futuro puedan entender de dónde veníamos y todo lo que cambió.
Está de más que le diga que se consultó a las víctimas y sus descendientes.
La Universidad de las Artes es algo muy de verdad, muy sólido, muy en serio. Más de 4 mil 200 metros de obra en cuatro niveles que conectarán con el Centro Histórico y con el primer parque elevado de dos kilómetros que también se está construyendo ahí.
Estamos ante uno de los proyectos urbanísticos y sociales más importantes de todos los tiempos, de otro ejemplo a nivel mundial.
¿Ahora entiende cuando le digo que me duele el cerco informativo?
Las televisoras mexicanas ya se tendrían que estar peleando los derechos de la serie documental sobre la realización de esta obra, buscando a las chicas y a los chicos que se van a inscribir para darles seguimiento.
Si de por sí la Secretaría de Cultura de la Ciudad de México, a cargo de Ana Francis Mor, tenía motivos para estar de fiesta permanente en esta administración, con este anuncio no se la va a acabar.
Van a venir de toda Hispanoamérica, de todo el mundo, para ver lo que va a pasar ahí y replicarlo en otras ciudades, en otros países. Es una gran noticia. ¡Felicidades!