Marcha contra marcha

  • Ojo por ojo
  • Álvaro Cueva

Ciudad de México /

El día llegó. Hoy es la marcha de marchas, el evento histórico que muchos odiarán, pero que una multitud mil veces mayor amará.

Hoy domingo 27 de noviembre cientos de miles de mexicanas y de mexicanos marcharán hasta el Zócalo de la capital del país para mostrarle su apoyo a Andrés Manuel López Obrador.

¿Por qué tendrían que hacerlo? ¿A razón de qué o como por qué este presidente necesitaría apoyo? ¿A poco está en peligro? ¿Qué está pasando aquí?

En el remoto caso de que a usted ya se le haya olvidado, todo esto comenzó porque ciertos grupos vieron vulnerados sus intereses con la propuesta de Reforma Electoral del Presidente de la República.

¿Y qué hicieron? Construyeron una narrativa bastante extraña que daba a entender que el INE estaba en peligro y, por consiguiente, la democracia y el futuro de la nación.

Para no hacer el cuento largo, como era de esperarse, muchísimas personas cayeron en la trampa, viralizaron ese discurso y terminaron yendo a marchar por diferentes calles en distintas ciudades.

Sí fue un tanto penoso lo que algunos periodistas pusieron sobre la mesa: un alto porcentaje de la gente que salió dizque a defender al INE no sabía nada de la Reforma Electoral y sólo fueron porque les caía mal el presidente.

Está bien. Están en su derecho. Cada quien sus rencores. El “pequeño” detalle es que jamás se imaginaron que amor con amor se paga y que López Obrador les iba a responder con una sopa de su propio chocolate.

¿Se colgaron de una Reforma para construir una narrativa a su modo? Nadie es más genial en todo México para construir narrativas que AMLO.

¿Organizaron una marcha para mandar un mensaje de oposición al presidente? Qué pena pero si alguien sabe organizar marchas aquí es don Andrés Manuel y sus seguidores.

El chiste se cuenta solo: ¿para qué ponerse con Sansón a las patadas? Tan fácil que hubiera sido atender la propuesta de Reforma Electoral. ¡Igual y hasta hubieran salvado algo!

Como siempre, nada de esto estaría pasando si lo hubieran hecho bien desde un principio.

Que si los acarreados, que si el dinero de la nación, que si la vanidad, que si las cuotas de gente por estado, que si las tortas, que si los camiones, que si los frutsis.

Suena horrible, ¿verdad? Especialmente si lo vemos desde el punto de vista de partidos como el PRI, el PAN y el PRD.

Lo que nadie quiere ver es que los únicos responsables de todo esto son ellos. Tuvieron 18 años para hacerlo bien y no lo hicieron.

Que no se les olvide nunca que para las últimas elecciones presidenciales el hartazgo social que generaron eran tan grande, que la victoria de López Obrador no sólo fue legítima y pacífica. Fue contundente.

En lugar de estar ahorita jugando a la desinformación, deberían estar haciendo un examen de conciencia, arrepintiéndose y luchando por recuperar el camino a la buena, desde abajo, porque entre más le mueven, más se equivocan.

La marcha pro-AMLO no estaba en el radar. Era totalmente innecesaria. ¿No les da vergüenza haber despertado al gigante justo en este momento en que falta nada para las elecciones presidenciales de 2024?

En términos de comunicación política, lo de hoy será impactante, faraónico, inolvidable. Será el inicio de una nueva era en la Cuarta Transformación.

Felicidades a quienes tuvieron la idea de organizar este evento porque aunque los ataques comenzaron desde el momento mismo en que fue anunciado, como estrategia editorial es una gloria.

Nada ni nadie más, en todo México, puede organizar algo así. ¿A poco no?

Álvaro Cueva

alvaro.cueva@milenio.com


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