Venezuela, el temblor y la fiesta

Ciudad de México /

Cuando el contexto internacional está tan complicado es cuando más debemos apreciar lo que tenemos.

Éste es un gran país, éste es un gran gobierno y la capital de la nación es un espacio seguro donde están ocurriendo cosas que antes hubieran sido inimaginables, cosas que son increíblemente buenas.

En lo poco que va de 2026, quisiera mencionar sólo dos: la fiesta electrónica más grande del mundo y el temblor del 2 de enero.

Recuerdo, con bastante dolor, que muchas veces, los 31 de diciembre, salí a las calles del otrora Distrito Federal buscando algo parecido a una fiesta masiva. No había nada.

Me acuerdo perfectamente bien de mi frustración reportando las fiestas de año nuevo de otros países que veía en televisión. La hemeroteca no me dejará mentir.

Recuerdo que una vez, cuando tuve el privilegio de recibir un año nuevo en Londres, no me pude acercar al corazón de la fiesta multitudinaria.

¿Por qué? Porque había que pagar. ¡Había que pagar para estar parado en medio de la calle! ¿Me creería si le dijera que había tarifas diferentes dependiendo de la zona, del espacio público?

¡Y era carísimo! Y los accesos se vendieron con muchos meses de anticipación.

Este 31 de diciembre de 2025, gracias a una iniciativa del gobierno de Clara Brugada que comenzó en 2024, tuvimos en Paseo de la Reforma una de las mejores fiestas de año nuevo de todo el mundo.

Sí, todavía falta encontrar un mecanismo para que el conteo sea más contundente. Sí, todavía falta encontrar la manera de televisar eso bien y de principio a fin.

Fue una vergüenza el silencio de los medios mexicanos que cubrieron aquello en vivo.

No hubo presencia de medios públicos y los privados, cuando salió Clara, movieron la toma hacia otro ángulo. Le cerraron el micrófono.

Y no sé qué me afecta más: si pensar que fue por una posición política o pensar que fue porque no les quiso pagar. ¡Allá ellos!

¡Pero fue la fiesta electrónica más grande del mundo! ¡Un acontecimiento con muchos de los mejores DJs de todo el planeta!

¿Y cuánto le costó a la gente? Nada. ¿Por qué? Porque la cultura es un derecho.

Y vimos cientos de miles de familias reunidas ahí sin importar nada de nada. Y vimos una cantidad maravillosa de turistas felices. Y hubo saldo blanco.

Todas y todos seguros. Todas y todos felices. En muchos medios internacionales nos mencionaron al lado de capitales que llevan décadas haciendo esto.

Nosotros, que apenas estamos comenzando, no sólo lo hicimos bien. Lo hicimos mucho muy bien.

Hay que felicitar a las organizadoras y a los organizadores. Hay que felicitar al pueblo de la Ciudad de México por un acontecimiento así de excelente, así de positivo.

Hablemos ahora del temblor. Sí, mucha gente se asusta. Sí, mucha gente se pone mal. Eso es inevitable. Es el fantasma de lo que la capital de todas las mexicanas y de todos los mexicanos ha vivido en momentos espantosos del pasado.

Pero urge que subrayemos algo: las alertas sísmicas funcionaron estupendamente bien.

Sonaron, sonaron a tiempo y la nueva alerta sísmica, la de los celulares, merece una ovación de pie porque demostró su eficiencia de una manera admirable.

¿Se acuerda usted de los simulacros? ¿Se acuerda usted específicamente del simulacro de la nueva alerta sísmica de los celulares?

Todo eso sí sirvió para algo: el pueblo de la Ciudad de México entendió lo que estaba pasando, supo qué hacer, reaccionó como tenía que reaccionar y el resultado fue un éxito de la gestión integral de riesgos, otro éxito de la muy joven administración de Clara Brugada.

Entiendo que los algoritmos y los medios, por sus características, buscaron las imágenes más sensacionalistas que pudieron, pero el manejo de esto, tanto por el lado de la población como por el lado de las autoridades, fue fantástico, un ejemplo a nivel mundial.

2026 comenzó con mucha información, con mucho ruido pero que no se nos olvide nunca:

Éste es un gran país, éste es un gran gobierno y la capital de la nación es un espacio seguro donde están ocurriendo cosas que antes hubieran sido inimaginables, cosas que son increíblemente buenas. ¡Felicidades!


  • Álvaro Cueva
  • alvaromilenio5@gmail.com
  • Es el crítico de televisión más respetado de México. Habita en el multiverso de la comunicación donde escribe, conduce, entrevista, da clases y conferencias desde 1987. publica de lunes a viernes su columna El pozo de los deseos reprimidos.
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