'I’ll be back'

Ciudad de México /

“I’ll be back”, le responde Terminator al jefe de policía cuando este le dice que no puede pasar a buscar a Sarah Connor y le pide esperar en la antesala de la comisaría. La toma es una poderosa contrapicada, que hace lucir invencible al personaje: camiseta negra entallada que subraya su musculatura, chamarra de piel también negra y lentes oscuros. Un close up en donde Terminator solo mueve los músculos de los labios imprescindibles para decir su línea con una frialdad y determinación aplastante y convertirla así en una de las 50 frases más famosas de la historia del cine: “I´ll be back”. Y regresó. Con la misma determinación, pero esta vez vestido con traje azul, camisa blanca, una larguísima corbata roja y un número en el pecho: PO1135809. 

Ese es el número con el que se fichó a Donald Trump en la comisaría del Condado de Fulton en Georgia, la semana pasada. Ningún otro presidente estadounidense había recibido jamás una acusación criminal y esta es la cuarta para Trump. En conjunto, se trata de 91 cargos diferentes. En particular, este por el cual fue fichado, consiste en haber liderado las acciones para alterar los resultados de las elecciones de noviembre de 2020 que condujeron a la toma del Capitolio en enero de 2021. 

Muchos dijeron entonces que se trataba de un golpe de Estado blando, pero en realidad, era una guerra civil digital que se había desbordado de las redes para llegar hasta el Capitolio y poner en entredicho a la primera democracia del mundo. Tal fue la amenaza, que Donald Trump fue “cancelado” y , por consiguiente, desconectado de los 140 millones de seguidores que tenía en redes sociales, para tratar de evitar con ello que la guerra civil se contagiara. 

La foto de fichaje representa otro récord. Tan solo al solicitar la búsqueda, aparecen 335 millones de resultados. Una imagen tan singular que tal vez lleve de regreso a Trump a la Casa Blanca, pero que, por el momento, es ya la base y principio de una exitosa campaña publicitaria. 

Todo estuvo planeado. Desde que escribió su primer libro en 1987, Trump sabía que no existe “la mala publicidad”, que “la controversia vende”. Si el fichaje era inevitable, había que sacar provecho de ello. La juez ofreció 10 días para que Trump se presentara. Él decidió hacerlo el día después al debate republicano, restándole con ello toda visibilidad a sus contrincantes. Hoy Trump tiene el 52% de la aprobación y DeSantis —el más cercano—, tan solo 15%. Contra Biden está empatado. 

A diferencia de la imagen de Terminator, en su fichaje la cámara está por arriba de Trump, intentando minimizar sus 1.92 metros de altura, y sin embargo, la mirada establece una superioridad y una fuerza incuestionable. La imagen es desafiante y, por lo mismo, inspiradora para sus seguidores. Tanto, que se ha impreso en tazas, gorras y camisetas, generando en pocos días otro récord:  7.1 millones de dólares. Por si fuera poco, esta imagen significó su tuit de regreso después de la cancelación, con una línea de apoyo: “Nunca te rindas”. Así, hoy Trump está de vuelta conectado con sus millones de seguidores. La guerra civil palpita.

Terminator, en efecto, regresa en una pick up que arrasa la comisaría.¿Regresará Trump a arrasar con las urnas? La imagen sugiere que sí y, si es necesario, que oficiará desde la cárcel.


  • Ana María Olabuenaga
  • Maestra en Comunicación con Mención Honorífica por la Universidad Iberoamericana y cuenta con estudios en Letras e Historia Política de México por el ITAM. Autora del libro “Linchamientos Digitales”. Actualmente cursa el Doctorado en la Universidad Iberoamericana con un seguimiento a su investigación de Maestría. / Escribe todos los lunes su columna Bala de terciopelo
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