Al primer día de este mes de febrero, el senado de la Republica declaro en 1918, el “Día Nacional del Ajolote”, el propósito es dedicarlo a sensibilizar y despertar conciencia sobre la importancia de este pequeño anfibio parte de nuestra riqueza natural y de nuestra cultura, con raíces profundas en los pueblos originarios, que en la mitología mexica lo asociaban al dios Xólotl hermano de Quetzalcóatl quien adopto la forma de ajolote para no ser sacrificado.
El ajolote es un organismo endémico con nombre científico Ambystoma mexicanum vive especialmente en el lago de Xochimilco existen 17 especies de este hermoso organismo que se encuentranen los cuerpos de agua de los bosques de pino o de montaña. Además de sus características tan particulares llama la atención los colores que pueden presentar en su cuerpo, que van del rosa claro, al albino, gris o incluso negro.
El ajolote es un organismo con atributos poco comunes entre ellas su capacidad de regeneración que ya la quisiéramos los humanos.
Esta particularidad le permite regenerar partes completas de sus extremidades, y partes de sus órganos como el corazón, la médula espinal incluso partes de su cerebro.
Su presencia es la de un organismo en estado larvario, que se conoce como neotenia, por lo que conserva sus características branquias externas, esta circunstancia no le impide la madurez sexual, y al reproducirse, la hembra deposita cientos de huevos que se adhieren a las plantas eclosionando las larvas después de 12 a 20 días
La imagen del ajolote ha tomado una popular presencia en productos comerciales, redes sociales, expresiones artísticas, e incluso en los billetes de 50 pesos donde podemos apreciar su hermosa imagen.
Quizá su atractiva presencia se debe a que parece sonreír, su cabeza ancha y sus ojos pequeños le dan una imagen de ternura, sumando las branquias que le dan un aire angelicalcausando diversas reacciones en quienes los observan. Su expresión no tiene nada que ver con las emociones del organismo, pero si con el deseo que despierta en muchas personas por contar con un ajolote como mascota por lo que se incrementa la venta ilegal poniendo en riesgo su vida.
El emblemático ajolote nos convoca a valorar nuestra cultura, la biodiversidad tan grandiosa que tiene nuestro país y a sumarnos a las acciones que lo protejan y garanticen la existencia de un ser vivo que se resiste a morir.