Una amenaza constante son las enfermedades que, además de afectar a muchas poblaciones, provocan miedo, angustia, y la necesidad de encontrar la forma de acabarlas o tratarlas.
Existen registros sobre diferentes métodos y remedios que en tiempos pasados se consideraban adecuados, al margen de sustentarse en creencias médicas de la época, supersticiones, o eventos sobrenaturales, mediando también el gran desconocimiento que se tenía del mundo microscópico y sus efectos en el cuerpo humano.
Comprender que afecta a la salud e intentar controlarlo tiene una historia que se construye con la observación y la experimentación algo fundamental para descubrir la cura de diversos males.
Tal fue el caso de una enfermedad donde las gallinas fueron las protagonistas para erradicarla. Esta historia se presentó a fines del siglo XIX siendo ejemplo de la importancia de la observación, sumado al interés por encontrar una respuesta a un mal que causaba insuficiencia cardíaca, afectaciones al sistema nervioso, debilidad muscular y que podía llevar a la muerte, se conocía como “beriberi” que significa en lengua nativa del SRI Lanka “no puedo, no puedo”. La observación la hizo el medico holandés Christiaan Eijkman, quien observó que las gallinas alimentadas con arroz pulido enfermaban de beriberi, pero las que comían arroz integral no, incluso las gallinas enfermas se aliviaban comiéndolo.
Eijkman difundió su descubrimiento y en 1912 con este antecedente el bioquímico polaco, Casimir Funk, se dedicó al estudio del arroz integral aislando una molécula identificada como amina que al considerarla fundamental para la vida la llamo “vitamina”,
Posteriormente, se descubrió a través de múltiples investigaciones que las vitaminas tenían que ver con enfermedades como el raquitismo (deficiencia de vitamina D), el escorbuto (deficiencia de vitamina C), pelagra (deficiencia de vitamina B3) y el complejo B que suma diferentes compuestos clave para conservar la salud.
Es así como las necesarias vitaminas dieron un importante giro a la manera de entender la nutrición, para incorporar en la dieta compuestos quizá no tan populares como son las frutas y verduras, pero esenciales para prevenir enfermedades graves y disfrutar de una salud integral.
“El descubrimiento consiste en ver lo que todos han visto y pensar lo que nadie ha pensado”: Albert Szent fisiólogo húngaro (1893-1936).