La comida que vino del desierto

Estado de México /
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En el mundo actual es, relativamente, fácil estirar la mano y obtener una bebida o alimento desarrollado en otra parte del mundo. Podemos degustar vinos franceses o chilenos, quesos o embutidos europeos, o acudir a un restaurant japonés a beber sake y comer sushi. Los intercambios comerciales, la apertura económica y el crecimiento en las vías de comunicación hacen posible este tipo de experiencias, en ocasiones bueno y en otras tantas malo, a final de cuentas somos consumidores de lo exótico, lo novedoso o lo sabroso.

Sin embargo, en los inicios de la civilización, estos productos eran de consumo local, las caravanas mercantes recorrían miles de kilómetros, llevando y trayendo telas, pieles, especias y productos que no se echaran a perder. Así se esparció el consumo de la pimienta, la cebolla, la sal, el café, entre otros. Los egipcios son considerados como un buen ejemplo en cuanto a la evolución de la alimentación. La importancia adquirida frente a otros grupos les valió el hecho de ser cuna, alberge y catapulta de productos y técnicas, los cuales serían buena base para el desarrollo de la gastronomía.

Los egipcios basaban su alimentación en pan, frutos, vegetales, diversos tipos de carne, cerveza y vino. Específicamente, el desarrollo de la panificación representaría un salto cuántico en la evolución de la nutrición, mientras que otro tipo de alimentos se ingerían crudos, como las frutas y los vegetales, o simplemente puestos sobre brazas o plantas calientes, como cárnicos, el proceso de elaborar pan es más complicado. Se sospecha que mucho tuvo que ver la casualidad y el descuido; ante las altas temperaturas que se llegan a registrar en el desierto del Sahara y la humedad proveniente del río Nilo, los procesos de fermentación son posibles. Tomando en cuenta que tanto el pan, la cerveza y el vino devienen de dicho proceso, la probabilidad de efectuarse esta reacción es amplia.

Tomando en consideración su asentamiento junto al río Nilo, este les permitió desarrollar la agricultura y la ganadería; obteniendo trigo, cebada, uva, melones, sandías, pepinos, lechugas, cebollas, puerros, garbanzos, habas, lentejas, higos y dátiles, entre otros. Concluyendo que su alimentación era variada y que, además, muchas frutas y verduras llevan en nuestra dieta desde el inicio de las civilizaciones.

Ya fuera por los intercambios comerciales, su derrocamiento por parte de los persas, la llegada de gobernantes griegos y romanos, formar parte del imperio bizantino, ser invadidos por los árabes, hasta culminar como lo conocemos hoy en día, es de suma importancia considerar la cantidad de ingredientes, bebidas y preparaciones que de ella surgieron.


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