Pimiento americano

Toluca /

Cuando Cristóbal Colón presento a los reyes de España su proyecto para llegar a las Indias el motivo primordial era tener un puente comercial con este región, Europa se encontraba inmersa en el intercambio de especias con los reinos de Medio Oriente y del sur de Asía, y las únicas vías de acceso era por tierra, con tiempos prolongados y muy caro, o por el mar Mediterráneo; España, al igual que Portugal se encontraba en el extremo del continente, por lo que el costo y el riesgo de robo incrementaba. Tomando en cuenta la teoría de que la tierra era redonda, todo un suceso para la época, y utilizando la lógica de la navegación, ideo un viaje en el que se fuera en dirección contraria, para darle la vuelta al globo.

Durante su viaje, y un aspecto común en los marineros de la época, enfermedades por falta de nutrientes asolaban y podían dejar caer en la desesperación a cualquiera. El escorbuto, deficiencia de vitamina C, representó un factor importante en la caída de la moral y la pérdida de vidas durante los trayectos. A su llegada a América, como en reiteradas ocasiones hemos mencionado, el descubrimiento de otros alimentos representó una solución para combatir esta clase de padecimientos.

Pero, específicamente en este caso, encontramos un ejemplo un tanto olvidado. Según las crónicas de Fray Bernardino de Sahagún, los indígenas se untaban un fruto picante, el chile, en las encías, para aliviarlas; a este fruto lo asociaron con la pimienta, por un relativo parecido en picor. Sin tener propiamente un conocimiento en cuanto a sus componentes químicos, el chile resulto un buen remedio para sosegar el problema bucal ocasionado por el escorbuto, aunque a su llegada a Europa la sensación fue poco aceptada, no así en el caso de los chiles dulces, quienes serían denominados como pimentón o pimientos.

Casualmente, la ruta del chile tomaría camino rumbo a África, quienes la incluirían de manera permanente en sus dietas, a base de cereales y leguminosas; posteriormente se trasladaría hacia el Medio Oriente y las regiones árabes, donde compaginaría con el uso de especias picantes, sabores intensos y contrastantes; siguiendo los recorridos comerciales llegaría hasta China, India, Singapur, Vietnam, entre otras, las cuales aprovecharían sus propiedades y aportes tanto a su dieta como a su salud.

Sin sonar chauvinista, el cuerno de la abundancia que encontraron tanto europeos, sin mencionar a asiáticos ni africanos, representó una válvula de escape tanto alimentaria como política y hasta social, con su intercambio comercial se enriqueció la variedad de alimentos, aunque América se volvió objetivo de conquista y el resto es historia.

Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS