El dramaturgo David Ireland realiza una ácida crítica a quienes se erigen como “padrinos” en el programa de Alcohólicos Anónimos, escasamente preparados para llevar a un enfermo en recuperación hacia al difícil proceso de salud mental y física. El quinto paso es una comedia de humor extremo que no permite la indiferencia si dejas la risa y atiendes el planteamiento de la obra: ingerir bebidas embriagantes no es asunto superficial y requiere de procesos profundos para dejar de beber. Se necesita a un verdadero padrino que no se vea superado por quien requiere apoyo, no muletillas aprendidas por predecesores. Mordaz obra del autor nacido en Irlanda del Norte que apela a un público conocedor, o te pierdes en las recurrentes ironías de doble filo que abundan entre los actores.
Tremendo asunto interpretado por Memo Villegas y Arturo Barba, bajo la dirección del argentino Daniel Veronese. Ya había visto un montaje anterior del creador, Mujeres soñaron caballos. Un estilo de actuación sobrio, notable, ágil, sin respiro. Aunque faltaron silencios para encontrar mayor dimensión a la obra o el día de la función iban rápido porque empezaron 30 minutos tarde y seguía una segunda más noche, como exige el teatro comercial. Empero, sus interpretaciones son de una naturalidad asombrosa: fluyen como peces en el agua. Veronese renuncia al estilo Stanislavski y prefiere su realismo visceral, o lo que él llama “olla de presión”, para que estallen emociones y razones sin que sean actuadas. El riesgo son los matices de la interpretación. Barba es mesurado, casi racional. Villegas vive la emoción. El juego actoral funciona, cada uno con el personaje adherido a su personalidad, como exige Veronese.
La pregunta es si el público entiende de estilos de actuación, intenciones de la dirección y la complejidad de un texto como el de David Ireland. Por las risas, porque a la salida la gente se queda confundida sobre las intenciones de la obra, uno se pregunta qué entendieron, si comprendieron algo o creyeron que veían una comedia simplona para ir a divertirse. No. El tema de Alcohólicos Anónimos y sus 12 pasos es cosa seria. Ireland no bromea. Beber es un asunto serio, más mueca que risa.