Una de las condiciones básicas de las elecciones democráticas es la posibilidad de que quien gane hoy puede perder mañana y que exista competencia en perspectiva de igualdad.
Haciendo un símil, hace unos días los Leones Negros de la UdeG y otros equipos de la Liga de Expansión se manifestaron contra la decisión de la Liga MX y la Federación Mexicana de Fútbol de descartar el ascenso y descenso. En el partido más reciente de los Leones, el equipo salió a la cancha con una leyenda que resumía su decepción: “El futbol es de todos”.
Esto tiene una relación directa con la democracia y las elecciones, además de que también son de todas y todos. En una democracia, quien gana hoy no gana para siempre; quien pierde hoy puede ganar mañana. Los perdedores tienen el derecho de que los triunfadores pierdan alguna vez. En el futbol mexicano, en cambio, los equipos de Primera División no pueden descender y los de Expansión no ascienden. Es como si ganar una elección significara ganarla para siempre.
Tampoco existe igualdad de oportunidades. Todos los equipos deberían tener, bajo las mismas reglas, la posibilidad de competir por llegar a Primera División; sin embargo, con la eliminación del ascenso y descenso, ese derecho queda restringido.
El caso del Atlante es ilustrativo. El equipo, que hasta la temporada pasada pertenecía a la Liga de Expansión, llegó a Primera División mediante la compra de la franquicia de Mazatlán, no a través del ascenso. Esto plantea otro dilema: ¿solo se puede ascender mediante la capacidad económica para comprar una franquicia?
Adam Przeworski sostiene que la democracia combina certidumbre en las reglas e incertidumbre en los resultados. No se sabe quién ganará una elección hasta que ocurre, pero todos deben conocer y aceptar las reglas de la competencia. En el futbol mexicano, hoy sabemos que no habrá ascenso ni descenso y, por tanto, una parte del resultado está determinada antes de competir.
Carole Pateman planteó una sociedad participativa que no se limita al Estado, sino que busca que la democracia se viva en distintos ámbitos de la sociedad. Como en el futbol. También debe ser un espacio para vivir esos principios: igualdad de oportunidades, mérito y condiciones equitativas de competencia. Así, el tema del ascenso y el descenso no solo es futbolístico, también habla de democracia: de la posibilidad de ganar y del derecho a perder.