El insólito progreso siempre se acompaña por una sensación de vértigo e incertidumbre. La ansiedad por el futuro se entrelaza con la necesidad de adaptación a un mundo cada vez más interconectado y automatizado, pero, paradójicamente, cada vez más impredecible. En esta última columna del año, comparto algunos de los desafíos en puerta para 2024:
1. El mundo a las urnas: en 2024 habrá elecciones en 70 países; 4,200 millones de personas —más de la mitad de la población mundial— votarán el mismo año, por primera vez en la historia. Celebrar elecciones no significa que el mundo sea más democrático. En la actualidad, tres cuartas partes de la humanidad vive en un régimen autocrático, o rumbo uno (cutt.ly/gwSfaiN9). El 2024 puede ser un parteaguas para detener a las “falsas democracias” y ennoblecer las elecciones. Pero también, como afirmaba el gran jurista Louis Brandeis, para reconocer que “Podemos tener democracia, o podemos tener la riqueza concentrada en pocas manos, pero no ambas cosas”.
2. Conflictos descongelados: Se estima que actualmente hay más de 110 conflictos armados activos en el mundo (t.ly/U3Tpf). En 2022 ocurrió la invasión rusa a Ucrania, conflicto que ha dejado cerca de 6.2 millones de refugiados y más de 10 mil muertos. En 2023, el conflicto entre Israel y Hamas se intensificó, ocasionando alrededor de 1.9 millones de desplazados en Gaza y más de 11 mil muertes, en su mayoría niños. En 2024 los conflictos pueden volverse regionales, alcanzar un alto al fuego o reactivar viejas disputas, como la guerra de las Coreas.
3. Avances en Inteligencia Artificial: hace apenas un año pocos imaginaban la irrupción de algoritmos como ChatGPT y sus implicaciones en todos los ámbitos sociales y humanos. Seguimos un tanto pasmados por las oportunidades y los riesgos que conlleva. Imaginar en dónde estaremos en 12 meses provoca, por decir lo menos, vértigo. Si bien hay avances, los procesos legislativos globales para regularla aún le muerden el polvo a la IA.
A estos desafíos se sumarán otros imprevistos; vendrán “Cisnes Negros”. En 2024, el vértigo, la incertidumbre y la oportunidad caminarán juntos. Feliz año nuevo, apreciables lectores.