M+.- Que la Fiscalía General de la República no pueda localizar al secretario de Marina de López Obrador es un pésimo, increíble y encubridor chiste.
El almirante Rafael Ojeda Durán fue citado por la jueza federal Alejandra Ramírez de la Vega para que rindiera testimonio en el caso penal que se le sigue al excontralmirante Fernando Farías Laguna, quien junto con su hermano, el exvicealmirante Manuel Roberto, es acusado por la FGR de dirigir el mayor contrabando de combustible de la historia.
Suponiendo que los ministeriales federales no dieran con el paradero de Ojeda, existe un gabinete federal de Seguridad que encabeza la presidenta Sheinbaum y es integrado por los titulares de las secretarías de Defensa Nacional, Marina, Gobernación, Seguridad y Protección Ciudadana, FGR, Guardia Nacional y el Centro Nacional “de Inteligencia” que, se supone, trabajan coordinadamente.
¿Ninguna de esas instituciones tiene idea de dónde se encuentra un reciente y poderoso exsecretario de Estado?
Ojeda debió comparecer en la audiencia del viernes 28 de agosto ––en que se dictó la vinculación a proceso de Farías Laguna–– para testificar sobre su reunión de junio de 2024 con los dos contralmirantes que lo pusieron al tanto del “huachicol fiscal” a través de las aduanas marítimas.
Su domicilio (que el régimen bien conoce) fue protocolariamente proporcionado por la defensa de Farías Laguna, quien asegura haber sido el conducto para que su camarada Fernando Guerrero Alcántar le informara a Ojeda el entramado de la organización delincuencial en que estaban implicados otros mandos navales.
En esa reunión, el entonces titular de la Marina comentó a sus interlocutores:
“Aquí hay dos: o destapamos todo esto –– y me vale madre a mí que caiga porque yo no estoy metido en eso––, o tratamos de cerrarlo aquí nosotros con el cambio de toda esta bola de cabrones…”.
La versión del régimen es que, después de ese encuentro, el secretario “denunció” ante la FGR lo que le contó Guerrero en presencia de Farías Laguna, pero en el expediente no está su testimonio porque éste no fue en declaración ministerial, se lo pasó tan sólo como chisme al fiscal general a la sazón, Alejandro Gertz Manero.
Sin lo que le consta a quien fuera tío de los Farías Laguna es imposible conocer el papel que desempeñaron esos exmarinos en la historia de la más cuantiosa cantidad de combustible que ingresó a territorio nacional sin pagar más de 600 mil millones de pesos de impuestos.
Guerrero alertó después a Fernando que su nombre y el de su hermano Manuel Roberto estaban siendo utilizados para aparentar su respaldo a las operaciones ilegales.
En octubre de 2024, con el cambio de administración federal, Guerrero fue recibido por el actual secretario de Marina, almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, a quien le entregó información de las irregularidades que venía denunciando.
Veintinueve días después, el 8 de noviembre, fue victimado a tiros en Manzanillo.
Y a la fecha suman ocho los mandos navales que han sido asesinados.