Conozco a Julio Scherer Ibarra desde hace 50 años y pronto nuestra amistad quedó hermanada, aun después de mi salida de Proceso (1999). También al periodista Jorge Fernández Menéndez, especializado en seguridad y delincuencia organizada (sobre lo que ha escrito varios libros).
Ellos han publicado Ni venganza ni perdón (Planeta), donde revelan los vínculos con poderosos criminales del ex vocero de Andrés Manuel López Obrador —hoy jefe de asesores de la presidenta Claudia Sheinbaum—, Jesús Ramírez Cuevas.
No he leído el libro (apenas ayer salió a la venta), pero sí los fragmentos que han estado publicándose y exhiben el dinero sucio en que chapaleó Ramírez para apoyar campañas morenistas, como la de Clara Brugada a través del SME.
Admiro la temeridad de Julio para revelar, a partir de su gestión como consejero jurídico del Poder Ejecutivo, la conexión de temibles delincuentes con el gobierno de López Obrador y celebro que Jorge esté curtido en temas abracadabrantes.
Con lo que sé del titiritero de los “reporteros” molécula dedicados a lamer los pies de AMLO y hoy de Sheinbaum, creo lo que cuentan (pese al chismerío que en los primeros años del obradorato corrió para dudar de la honradez de Julio).
Lo que dan a conocer es tan peligroso como se desprende de lo que Jorge publicó el 22 de mayo de 2024 en su columna Razones.
“La semana antepasada, el asesinato de Carlos Narváez una mañana frente al edificio donde vivía en Polanco, volvió a abrir una historia que el debate ha puesto sobre la mesa. Narváez fue un poderoso funcionario durante el periodo de Horacio Duarte (Nota: actual secretario general de Gobierno de Delfina Gómez en el Estado de México) en el sistema de aduanas, e incluso fue propuesto para reemplazarlo (…). Con el asesinato de Narváez resurgieron las versiones de que esa muerte estaba relacionada con otra ocurrida en noviembre de 2021, la de Sergio Carmona, asesinado en San Pedro Garza García. Carmona era un empresario tamaulipeco conocido como El Rey del Huachicol, que participaba activamente en las campañas políticas en ese y varios otros estados. Si en el pasado había financiado campañas de otros partidos, desde el cambio de sexenio su operación estuvo muy ligada a Morena. El 22 de noviembre de 2021 estaba en una barbería rasurándose cuando un sicario se acercó, le disparó en la cabeza y lo mató (...). Era muy cercano, a través de su hermano Julio Carmona, al primer director de Aduanas en el sexenio, Ricardo Peralta, que luego fue subsecretario de Gobernación con Olga Sánchez Cordero (…). La fortuna de los hermanos Carmona, producto del huachicol, según medios estadunidenses que citan fuentes de la Unión Americana, superaría los dos mil millones de dólares…”.
El libro de Julio y Jorge incluye tratos ilegales con lo que queda del Sindicato Mexicano de Electricistas y el quebranto a las finanzas públicas por hasta 27 mil millones de pesos.
Los letales vínculos con el lacayo de López Obrador dan idea del riesgo que está corriendo Julio...