López Beltrán en letras de oro

Ciudad de México /
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M+.- Contra lo esperado, ayer fue para el oficialismo un lunes tranquilo, sin sobresaltos.

A cuatro días del huracán que gestó Luisa María Alcalde con la lista (“macartista, fascista y nazista”: Claudia Sheinbaum dixit) de críticos, y a tres del terremoto con epicentro en Andrés López Beltrán, pareciera que el segundo piso de la 4T no resintió siquiera encharcamientos ni cuarteaduras, pese a estar en su peor crisis de credibilidad y a la insolente, ridícula carta del júnior a Donald Trump que acrecentó el conflicto entre el obradorato y el gobierno estadunidense.

Previsiblemente, mi sugerencia de que la Presidenta prescinda de su consejera jurídica y se deshaga del lastre que le significa Andrés Manuel López Obrador no prosperó, y todo transcurre como si nada grave hubiera sucedido. De romper con su mentor, la mandataria no tendría que verbalizarlo. Bastaría que dejara de cobijar a correligionarios bajo sospecha; que permitiera la captura (con fines de extradición) de Rubén Rocha Moya y sus secuaces y que no volviera a respaldar a Andy López Beltrán para que proyectara una señal inequívoca de que no protege a probables delincuentes. Marcar su distancia con AMLO y su familia evitaría que su partido, sus gobernadores y sus inconstitucionales mayorías legislativas dejaran de hacerle al loco envolviéndose en la bandera de la “soberanía nacional”, sólo porque el imprudente y prepotente hijo de papi ya no puede, al menos por lo pronto, irse de shopping a Estados Unidos.

El tumultuario, desmesurado y rollero apapacho del morenismo por la anulación del visado lo desató Sheinbaum el viernes con un galimatías:

“Mi opinión es que esta cancelación de visas que han hecho, ellos le llaman ‘a personas políticamente expuestas’, tiene un sentido político, esencialmente, porque no es parejo a todos todos los países si su sentido fuera relacionado con delincuencia o con alguna prueba de algún tema relacionado con la entrada de un ciudadano a Estados Unidos…”.

De lo que quiso decir se colgó su partido para emitir un comunicado que asemeja arenga para ir a la guerra o un apunte previo a la puesta del nombre del hijo de papi en los muros del Congreso:

“Morena reafirma la defensa de la soberanía nacional. México es un país libre, independiente y soberano. Corresponde exclusivamente al pueblo de México decidir (…) el proyecto político y el rumbo de nuestra nación sin tutelajes ni presiones externas”. El partido “expresa su rechazo al uso de instrumentos migratorios como mecanismos de injerencia política (…). La cancelación de visas (…) es un mensaje político dirigido a intimidar a quienes defienden con firmeza la soberanía de México”, dice, y que la relación bilateral “debe sostenerse en el respeto mutuo, la cooperación y la coordinación, pero nunca en la subordinación o las presiones en nuestra patria”.

Impedir que López Beltrán ingrese a EU, sostiene, es “incidir en la percepción o la persecución de un proyecto político humanista”.

Como fondo musical: ¿el Himno Nacional o mamy blue…


  • Carlos Marín
  • cmarin@milenio.com
  • Periodista con 55 años de trayectoria, autor del libro Manual de periodismo, escribe de lunes a viernes su columna "El asalto a la razón" y conduce el programa del mismo nombre en Milenio Televisión
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