Ayer en la mañanera el Presidente dedicó muchos minutos a hablar de Chiapas por las preguntas de Ernesto Ledesma, en particular de la situación de inseguridad y violencia que solo sigue aumentando en los últimos meses y causando terror en las poblaciones.
Las palabras del Presidente son un retrato interesante que nos podría ayudar a evaluar esta idea de que los programas de bienestar, algunas obras, son las que atacan “las causas” de la violencia o de la migración. Como bien dijo el Presidente ayer, Chiapas ha visto una importante disminución de la pobreza en estos años, mucho más que en sexenios anteriores, lo cual es para celebrar. Sin embargo, la violencia criminal va aumentando.
Siempre me ha parecido una idea rara —seré generoso— alinear la criminalidad a la pobreza. Pero más allá de esa discusión, los datos parecen demostrar que si eso fuera cierto, pues los programas actuales no alcanzan, a juzgar por la violencia chiapaneca.
Tanto que, aun con esos avances, el mismo Presidente ayer dijo: “Mira, esto es muy interesante, estas son las fuerzas de seguridad en Chiapas, solo lo que tiene que ver con el gobierno federal, fuerzas federales, Ejército, Marina y Guardia, 15 mil elementos; policía estatal y municipal, 8 mil; son 23 mil elementos. Nosotros tenemos casi el doble, esto no existía en Chiapas. Y vamos a seguir reforzando las acciones para proteger a la gente”.
También presumió la cantidad de nuevos cuarteles permanentes que se están construyendo o ya se han construido. Abrazos, pues, pero también balazos. Algo similar sucede con el tema migratorio.
Ayer el Presidente anunció que ha convocado a una reunión de los gobiernos latinoamericanos con mayor población que migra hacia Estados Unidos y que el énfasis del gobierno de México será en atacar lo que tantas veces el Presidente ha mencionado: las causas.
Una vez más, los datos.
El año pasado, según un reporte de EU (que reporta como año fiscal de octubre a septiembre), hubo 808 mil “encuentros” con migrantes no autorizados en la frontera. Un número que no se veía desde hace 15 y 20 años. Este año terminaremos con una cifra similar.
Esto, a pesar de la implementación de todos los programas de bienestar que se han creado en este sexenio.
Yo no dudo que esos programas son necesarios y que han hecho bien a muchas familias mexicanas. Pero no lo arreglan todo. Y los datos dicen que en violencia y migración no han tenido impacto. Chiapas es un ejemplo, por eso más Ejército por allá.