El año que estaremos en (mayor) peligro

Ciudad de México /

El brutal operativo del gobierno estadunidense de Donald Trump en Venezuela secuestrando a Nicolás Maduro ha infringido todas las reglas, leyes, acuerdos internacionales que pretenden —o pretendían— dar cierta estabilidad al mundo y a las relaciones entre países.

Si la acción es lo que es, las razones, las que hasta hoy ha expuesto el mismo Trump y de manera más extensa Marco Rubio, su canciller, son aún peores. No tiene nada que ver con democratizar un país que vivía en dictadura, tiene que ver con el petróleo y el dinero. Así lo han dicho los funcionarios estadunidenses: mientras el mismo aparato que encabezaba Maduro cumpla con ciertas reglas que den dinero a Estados Unidos y los suyos, se mantendrán ahí.

Lo dejó claro Rubio el domingo en la televisión estadunidense. Las fuerzas estadunidenses seguirán impidiendo la entrada y salida de petroleros en la lista de sanciones estadunidenses hasta que el gobierno abra la industria petrolera, controlada por el Estado, a la inversión extranjera —presumiblemente dando prioridad a las empresas estadunidenses—.

En un comunicado conjunto, los gobiernos de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España consideraron que solo compete a los venezolanos construir una solución democrática ante la captura del presidente Nicolás Maduro.

El comunicado conjunto de México, Brasil, Chile, Colombia, Uruguay y España entiende esta parte de la acción estadunidense y dice: “manifestamos nuestra preocupación ante cualquier intento de control gubernamental, de administración o apropiación externa de recursos naturales o estratégicos, lo que resulta incompatible con el derecho internacional y amenaza la estabilidad política, económica y social de la región”.

Bien. No que al gobierno de Trump le importe, como no le ha importado la ley o la diplomacia, pero eso no impide decirlo. Pero a diferencia de los otros países, el que más complicado tendrá el año es México.

Porque en las próximas semanas y meses es el gobierno mexicano quien tendrá que sentarse a revisar, y muy probablemente renegociar, partes fundamentales del tratado comercial norteamericano con ese mismo gobierno. Tratado responsable de una gran parte de la economía mexicana que, como se sabe, no está en el mejor momento.

Es con ese gobierno con el que, dicho por la misma Presidenta, hasta hoy se colabora y coordina en materia de seguridad. Con el que compartimos la más larga y complicada frontera en el mundo.

Con ese habrá de sentarse y negociar.


  • Carlos Puig
  • carlos.puig@milenio.com
  • Periodista. Milenio TV, Milenio Diario y digital, de lunes a viernes. Escucho asicomosuena.mx todo el tiempo.
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