Tiene razón Ricardo Raphael cuando concluye en su texto de ayer al contar que la afiliación masiva de miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación a Morena está ligada con la cancelación de la carrera magisterial “para poder manipular a los profesores con criterios políticos y propósitos electorales”.
Le urgía a Morena y le urgía al dirigente del SNTE, Alfonso Cepeda, que trae líos suficientes sobre la validez de su puesto.
Tanto, que unos meses antes del anuncio que presumió frente a Luisa María Alcalde ya había publicado en octubre un desplegado lleno de elogios para la Presidenta que decía, entre otras cosas: “Porque ‘vamos muy bien y vamos a ir mejor’: al cumplirse un año de su toma de posesión como Presidenta de México, doctora Claudia Sheinbaum Pardo, el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación le refrenda su reconocimiento y apoyo total… Porque compartimos y luchamos con usted por una nación con justicia social, seguridad, democracia, legalidad, libertades, igualdad y prosperidad compartida”.
El viejo charrismo en su máxima expresión.
Y los maestros no son los únicos.
Cuando hace un año Pedro Haces, el primer y poderoso líder sindical morenista, puso en posición incómoda al partido, Claudia Sheinbaum dijo: “Morena tiene política de alianzas como cualquier partido político. El asunto es si esto define tus principios o tu política. Entonces, hay alianzas”.
Una cosa son alianzas y otra son militancias.
Esas, cuenta la historia, funcionan un rato, pero las más importantes han terminado mal. Para los partidos y para los sindicatos.
Pensemos en el caso que nos ocupa.
Hace muchos años que la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación, la organización de maestros opuesta al SNTE, controla a los trabajadores de la educación en por lo menos cuatro estados: Oaxaca, Chiapas, Guerrero y buena parte de Michoacán. En Veracruz y Zacatecas también tiene presencia importante. La CNTE ha protagonizado protestas y manifestaciones contra algunas de las decisiones de la SEP en este sexenio.
¿Qué significa para Morena, para la Presidenta, esta alianza con los adversarios sindicales de la Coordinadora?
No solo con la CNTE, el mismo liderazgo actual tiene cuestionamientos porque legó como interino… y se quedó.
¿Qué pasará cuando se vaya Cepeda?
El lío será de la Presidenta.
Los estatutos de Morena lo decían con claridad, eso sale mal. Los mismos que fueron ignorados.