El fin de semana el liderazgo de Morena ha comenzado a establecer las reglas y el camino para nombrar a los candidatos rumbo a la elección de 2027.
Lo ha definido, como acostumbra, con triquiñuelas, trampas, para esquivar la ley. La más clara es que desde finales de junio de este año nombrará a lo que llama “coordinadores estatales” a quienes en verdad serán sus aspirantes a las diecisiete gubernaturas en juego. Igual lo irá haciendo con candidatos a diputados y al senado. Un cambio de nombre y listo. Queda claro que los “coordinadores” serán candidatos cuando la ley lo permita. Nada nuevo, son las maneras de la 4T.
Eso sí —no se rían— dicen que estarán prohibidos los actos anticipados de campaña o violar la ley electoral, utilizar recursos públicos, usar espectaculares, eventos o campañas dispendiosas y recurrir a dádivas (despensas, electrodomésticos, etcétera.); descalificar o agredir a competidores y difundir información falsa o desacreditar el proceso o promover campañas de acoso.
Todo eso sucederá, seguramente, con otro nombre para no sancionar a los elegidos.
En el gobierno y su partido saben de la importancia de las elecciones de 2027. Recuerdan también, sobre todo la presidenta Sheinbaum, las de mitad del sexenio pasado, cuando no les fue como lo esperaban y desató una crisis al interior.
Esta vez no quieren sorpresas y van por todo el pastel.
Frente a esto ¿dónde está la oposición?
Si uno ve las encuestas, por ejemplo, de aprobación en varios de los estados en juego podría interpretarse con una buena campaña algún partido podría recuperar los estados que en los últimos años ha perdido contra Morena. —no muchos, pero ahí están— o al menos defender los que tiene y están en juego.
Tan preocupados que dicen estar por las super mayorías en el congreso federal que uno pensaría que están trabajando en territorio y en regiones en las que tienen posibilidad de triunfos para impedirlo desde el voto.
Pero están desaparecidos. Al menos que sea yo el único el que no los vea.
El PAN se sigue “relanzando” pero vaya usted a saber hacia dónde. El PRI, pues parece no existir más y MC, pues en su proyecto a muchos años más para intentar hacerse competitivo a nivel nacional y no solo en un par de estados.
El estilo de Morena es aplastar, más allá de la ley.
El de la oposición sigue siendo desaparecer.