Llevamos un mes en que la discusión pública, al menos la que parece ser interesa más a la Presidenta y su gobierno, tiene que ver con que si la CIA estuvo en el operativo en Chihuahua, en ir con todo contra la gobernadora Campos, y en segundo lugar en el asunto de Sinaloa y que si las pruebas, pruebas, pruebas, y ahora ambos casos están en manos de la Fiscalía General de la República cuya vocería ha asumido la Secretaría de Gobernación a juzgar por un comunicado de la semana pasada.
Y no vaya a ser que en una más de sus grotescas aventuras el gobierno de Estados Unidos pida el arresto de Raúl Castro porque ya tenemos nuevo tema y juntamos todo y hasta una absurda iniciativa electoral mandamos, cómo no, que dizque para impedir el intervencionismo.
Mientras tanto…En otra parte que no llega las mañaneras, está el país.
Inegi la semana pasada: En el trimestre enero-marzo de 2026 y con cifras desestacionalizadas, el producto interno bruto (PIB) registró un descenso de 0.6 %y un aumento de 0.4 % a tasa anual, en términos reales.
La economía estancada, si no que en un hoyo.
Ya hemos hablado en este espacio de que las inversiones nada más no llegan y, también la semana pasada, dos calificadoras rebajaron la calificación de la deuda mexicana.
En Sinaloa, mientras los acusados por Estados Unidos se declaran más inocentes que bebés recién nacidos y desayunan con otros senadores en clubes privados, eso sí; la violencia que explotó con el secuestro de Ismael Zambada no se detiene. Este fin de semana más homicidios, descubrimiento de cadáveres, vehículos robados.
En Morelos, la operación enjambre de García Harfuch descubre lo que se sabía pero no se actuaba: que la operación criminal era operada por los gobernantes locales. Eso sí, al exgobernador no lo tocan, todos lo arropan y protegen. Debe ser que es el mundial.
Y termino hoy volviendo al Inegi.
Junto a los programas sociales, la mayor bandera del lopezobradorisimo, de la 4T, sería el fin de la corrupción. De arriba para abajo, nos dijeron.
Queda claro que arriba no barrieron mucho, pero otro estudio publicado la semana pasada por el Inegi deja claro que tampoco abajo.
“En 2025, la tasa de población que tuvo contacto con alguna persona servidora pública y experimentó al menos un acto de corrupción fue de 15 mil 642 por cada 100 mil habitantes tuvo un incremento con respecto a 2023, donde dicha tasa se estimó en 13 mil 966 por cada 100 mil habitantes, a nivel nacional”.
El país, más allá de la mañanera.